1 Concluyó anoche la feria medieval «y este es un acontecimiento que marca el inicio de las fiestas de la ciudad». Esto decía ayer un satisfecho Adolfo López, presidente de los comerciantes de la Ciudad Vieja, al hacer balance de la Feira das Marabillas. Sobre la asistencia de público aludía a las dificultades para hacer un cálculo, «el año pasado lo hicimos entre todos: Policía Local, Protección Civil... Pero es complicado». Este año serían algo más de 200.000 personas las que pasaron la feria. La tarde de ayer fue de abarrote total. En cuanto al éxito de animaciones como la de las ocas, Adolfo apuntaba que los organizadores «tenemos claro que la animación es fundamental, por eso cada año tratamos de traer algo nuevo». Tal y como había anunciado la concejala de Cultura, Ana Fernández, este año se reforzó la limpieza «y la Concejalía de Medio Ambiente envió personal a limpiar tres veces cada día», destacaba Adolfo. Hoy la Ciudad Vieja estará sin coches «para hacer una limpieza a fondo». Y mientras, dándole la razón a lo que decía Adolfo sobre la feria medieval como prólogo de las fiestas de la ciudad, en Méndez Núñez comenzó la instalación de las casetas de las casas regionales.
Celebración futbolística
2 Y fiesta hubo también el domingo en el pub Penique; los automovilistas que bajaban por Gómez Zamalloa y pasaban ante el local miraban sorprendidos la afluencia de clientes, un buen número de ellos en la calle, siguiendo una partido de fútbol. Se trataba de un numeroso grupo de uruguayos que no solo celebraron cada uno de los goles de Luis Suárez y Forlán, sino que corearon cánticos de ánimo a su selección durante el partido.
«Gin-tonic» con infusión
3 Y otra fiesta que se celebró este fin de semana fue la que organizó Pablo Cano, en el café bar Ocho Luces, ubicado en el número 96 de la calle del Orzán. Este experto en coctelería quería dar a conocer a sus clientes y amigos una nueva modalidad con la que ha disfrutado: gin-tonic con infusión. «Lo que haces es poner una infusión de una especie para potenciar el sabor de la ginebra; puede ser de cítricos, de manzanilla, de frutas del bosque, de uvas... Depende de con qué esté hecha la ginebra», explicaba ayer este entusiasta de la coctelería, en la que se ha especializado su establecimiento hostelero. También confesaba su pasión por la ginebra, algo que «me viene desde hace tiempo», explicaba desde detrás de la barra.