Padre e hijo militan en Dear Mr., que acaba de sacar su álbum debut
21 feb 2011 . Actualizado a las 13:30 h.En casa de los Martínez, en Sada, se vive de y para el sonido y la música. Tanto es así, que lo que comenzó siendo un juego para pasar un buen rato terminó convirtiéndose, casi sin querer, en un impecable disco de suave jazz del que muchos profesionales firmarían por tenerlo como propio. Tribute to J.C., del trío Dear Mr., es el fruto de la pasión por la música que profesan Conrado y Héctor Martínez. «En casa tenemos nuestros instrumentos y solemos tocar en reuniones con amigos. Y así es como surgió todo. En ningún momento pensamos en vender discos», explica Héctor. Con tan humilde propósito -el de entretenerse y entretener a quien lo escuche- se meten en el estudio de grabación «después de habernos comido un churrasco. Y lo finiquitamos todo en una tarde», cuenta Conrado. Con Héctor a la voz y el piano y su padre a la batería, reclaman la ayuda de Álex Vidal en el bajo, «un amigo de la familia que se vino desde Madrid a grabar el disco y a pasar un buen rato», aclaran.
Esta tarde de música en familia se tradujo en una colección de clásicos del rock y el jazz que tomarían forma con la disculpa de rendir tributo al cantante Jamie Cullum: «Me encanta cómo combina el jazz con el pop y, además, me resultaba especialmente fácil copiar su registro», comenta el cantante y pianista. Pero ese divertimento quedó demasiado bien como para dejarlo en el ámbito doméstico: «Realmente nos gustó como quedó, así que decidimos sacarlo mejor, más cuidado, con los diseños de carpeta que hizo el propio Héctor y con la colaboración del sello Audia Records», reconoce Conrado.
A pesar de la juventud de Héctor, que cuenta tan solo con 22 años, y de tratarse del disco debut de Dear Mr., no son unos recién llegados a la música ni mucho menos. Conrado se recorrió medio mundo en la década de los 70 tocando la batería con infinidad de artistas: «Fui músico de sesión con Juan Pardo, Peret, Camilo Sesto, Víctor Manuel y Ana Belén... Era bonito, pero agotador. Y llegó un momento en el que no se comía tan bien con esto», recuerda este veterano músico nacido en Alicante que hace 32 años llegó a Galicia, donde terminó montando una empresa de instalaciones de audio y vídeo.
La aportación musical de Héctor viene forjada no solo por vía genética, que también -«Esto se lleva en la sangre», dice el padre-, sino por una formación académica que le llevó del conservatorio a una escuela de jazz de Santiago, «donde descubrí que con el piano se pueden hace muchas más cosas que leer una partitura», matiza el joven.
Se han presentado ya en directo y anuncian más actuaciones, siempre y cuando la diversión esté asegurada: «Es por la fiesta. Yo el gusanillo de tocar lo maté hace ya muchos años. Pero la afición no la he perdido jamás y he sabido transmitírsela a mi hijo de algún modo», afirma Conrado satisfecho.
El palo es Conrado Martínez García, y la astilla su hijo, Héctor Martínez Sánchez.
Acaban de editar un disco en el que rinden su personal tributo a Jamie Cullum, bajo el nombre de Dear Mr., en el cual Héctor toca el piano y canta y Conrado se ocupa de la batería.