El negocio de muebles de cocina As Lareiras, situado en la avenida de Arteixo n.º 8, cerrará próximamente sus puertas después de 36 años prestando servicio a los clientes. La actual situación económica obliga a cerrar uno de los comercios más míticos de la zona centro, que de esta manera se suma a una cada vez más larga lista de establecimientos coruñeses que han visto como la crisis podía con décadas de trabajo.
Los escaparates del local lucen desde hace unos días unos carteles que anuncian que se liquida todo el material restante por cierre. En la actualidad, solo la encargada que lleva toda la vida al frente del negocio, por donde han pasado varios dueños, trabaja en el local que ha llegado a tener hasta seis dependientes. Todavía se desconoce la fecha definitiva del cierre, debido a que están intentando deshacerse de todo el material de exposición que se encuentra en la tienda. Los dueños del local no quieren hablar sobre la adversa situación que les ha llevado a echar el cierre del negocio, aunque no de la fábrica que poseen. El principal cliente de este negocio es, además de particulares, el sector de la construcción que ha sido uno de los más perjudicados por la crisis. Así pues, los propietarios del negocio no han tenido más remedio que cerrar.
El Huerto de la Casa del Agua
El restaurante El Huerto, ubicado en las instalaciones de la Casa del Agua, en el lado del edificio que da al paseo de la Habana, permanece cerrado temporalmente desde el pasado 29 de noviembre. Un cartel en la puerta del local informa a los clientes de que el negocio estará cerrado de forma indefinida y que para cualquier asunto se pueden dirigir a La Bodeguilla del Huerto, el otro establecimiento que los propietarios poseen en Santa Cristina. Los encargados del restaurante no quisieron hacer declaraciones ayer sobre los motivos que les han llevado a echar el cierre del céntrico y concurrido local. Sin embargo, los que sí aseguraron es que esta medida «no es por culpa de la crisis».
El cierre repentino del establecimiento de la Casa del Agua todavía sorprende a algunos clientes que se acercan estos días al restaurante.