La banda coruñesa devota de los años cincuenta dará el sábado un recital en el Garufa, antes de grabar su disco
02 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los Honky-Tonkin Boozers viven en A Coruña en el 2010, pero tienen un pie en los Estados Unidos de la década de los cincuenta. Todo en ellos remite a esa era en la que que el rock daba sus primeros balbuceos y sentaba las bases para la música popular. El viaje temporal y espacial de su música se podrá sentir el sábado en el Garufa. Actuarán las 23 horas y la entrada costará 5 euros.
-¿Qué sentido tiene apelar en el 2010 a la década de los cincuenta?
-Yo creo que el rock 'n' roll es atemporal, nació en los cincuenta y hasta ahora hubo producción clásica, siempre tendrá sentido.
-La coyuntura sopla a su favor. Lo «rockabilly» está de moda, tanto en sonido como en estética.
-Sí, pero nosotros consideramos que nuestro estilo siegue siendo underground pese al éxito de Imelda May.
-Pero algo se pescará en medio de todo, ¿no?
-Puede ser, pero la verdad es que nosotros no lo hemos notado [se ríe].
-Están ustedes, The Loveless Cousins, The Hound Dogs y Rockers Go To Hell. ¿Cómo se explica tanto «rocker» en A Coruña?
-Bueno, la verdad es que estamos todos relacionados. Yo toqué en los Hound Dogs y en los Loveless, que a su vez son una buena parte de la plantilla de los Honky-Tonkin Boozers. Aquí siempre hubo un buen caldo de cultivo para el rock 'n' roll. Viene de atrás. Quizá ahora trascienda más porque estamos tocando fuera.
-¿Han salido mucho?
-Con los Loveless Cousins hemos tocado en Holanda y también tuvimos programada una gira en Inglaterra. Ahora queremos ir a otros sitios de Europa aunque, bueno, hemos tocado en los festivales de España, que están considerados los mejores del mundo.
-¿Qué siente un roquero como usted cuando ve a Kylie Minogue con un micrófono de época intentando sonar «rockabilly»?
-Bueno, no me parece que pretenda meterse en este mundo. Simplemente es una estética que está impuesta por el márketing de la moda. No creo que esos artistas quieran entrar en el rock, por eso no siento nada. Lo ha hecho también Christina Aguilera. Hoy les marcan esta estética y mañana le mandarán salir de otra manera. Me parece que la cosa no va más allá.