Los padres encerrados en el instituto de Curtis decidieron abandonar esta medida de presión el viernes por la noche, pero anuncian que seguirán con las protestas para lograr que se reabra el ciclo de electricidad. «El plazo para cambiar de ciclo termina el próximo 31, así que no habría suficiente tiempo, aunque la esperanza es lo último que se pierde», explica Javier Fernández.
Otra de las razones que arguye para abandonar es que no hay tiempo material suficiente para que los alumnos cursasen desde ahora las horas lectivas que exigen estos estudios, aunque apuntan que la Xunta lo podría remediar. «Podrían sacar alguna ley que les permita terminar el curso en el plazo», alegan. También afirman que dejan el encierro «con la cabeza muy alta» y la sensación del «deber cumplido». Hasta que comience el próximo curso sus hijos van a seguir estudiando por dos vías: los menores de edad cursarán estudios de informática, mientras que los mayores harán módulos de electricidad.
Manifestación hoy
En cualquier caso, los padres van a seguir con las medidas de presión y hoy organizan una manifestación que partirá a las doce de la plaza de Concello, donde protestarán contra la Xunta, pero también contra la actitud del alcalde, el popular Javier Caínzos. «Queremos que se entere el señor alcalde de que nos ha olvidado», denuncian, y recuerdan que a partir del lunes diseñarán nuevas manifestaciones.