400.000 camiones para Alvedro

R. Domínguez A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Parte de los rellenos para ampliar la pista del aeropuerto se trasladarán desde las obras del AVE y la tercera ronda.

06 oct 2010 . Actualizado a las 11:21 h.

Las obras de ampliación de la pista del aeropuerto se harán con 5.755.625 metros cúbicos de rocas, gravas y arenas que ahora no están en Alvedro. Se ubicarán en múltiples puntos, aunque extender el campo de vuelos en 400 metros y levantar los tres muros de tierra armada, de 120, 264 y 522 metros de largo, para sujetar el terraplén se comerán el grueso. Para ello, el tráfico de camiones adquirirá un protagonismo relevante, ya que la mayoría de los préstamos procederán de fuera del entorno más inmediato, una vez que el Ministerio de Medio Ambiente ha excluido del plan, por motivos de impacto ambiental, la extracción en el Coto de Fontemaior, situado a apenas un kilómetro de la zona de obras, y en el monte Runs, a 2,6, y de los que estaba previsto recoger alrededor de 2 millones de metros cúbicos de materiales.

La declaración de impacto ambiental aclara que Aena ya ha previsto su sustitución por préstamos de otras canteras, que se sumarán a las localizaciones propuestas desde un principio. Entre ellas, las obras del AVE en la línea de alta velocidad A Coruña-Vigo, de las que se aprovecharán 700.000 metros cúbicos de materiales, y también las de la tercera ronda o autovía de acceso, incluido el ramal del enlace al propio aeropuerto, de las que se extraerán otros 400.000.

A 20 kilómetros de distancia

A estas cantidades habrá que sumar los 720.000 metros cúbicos de roca y suelo que se restarán al cercano monte Costa, situado a apenas 1,2 kilómetros de la zona de obras, además de las gravas, arenas y zahorras a retirar de canteras: 1.895.625 metros cúbicos de volumen llegarán de explotaciones situadas a una distancia que Aena sitúa a entre 15 y 20 kilómetros de distancia de la zona cero.

Las ubicaciones alternativas a las excluidas de Coto de Fontemaior y monte Runs podrían ampliar aún más el radio de circulación de los camiones que trasladarán tantos áridos para los rellenos. De la importancia que el movimiento de materiales tendrá en el conjunto de la actuación da idea la condición, explicitada en la declaración de impacto ambiental, de que la contratista de la obra deberán incluir en el proyecto constructivo un protocolo de traslado de tierras, con una serie de cláusulas de obligado cumplimiento. Por ejemplo, que el transporte solo se podrán realizar con maquinaria que «pueda transitar por carreteras convencionales» y serán camiones bañera para el transporte de roca y camiones volquete para el de tierras. La utilización de un vehículo de tamaño medio, adecuado a la red viaria existente, de entre 12 y 15 metros cúbicos de carga útil, eleva el número de viajes necesarios para completar los rellenos a más de 400.000. Si se cargaran todos a un tiempo y se dispusieran en fila india, cubrirían la distancia que separa A Coruña de la cuna de Ikea, Estocolmo: 3.200 kilómetros aproximadamente.

Como medida de protección para el municipio de Culleredo, la declaración de impacto ambiental establece entre sus condiciones que para las extracciones en el monte Costa se utilizará de forma exclusiva el camino de tierra que discurre entre las inmediaciones del mismo y la zona donde se creará el terraplén. Previamente, deberá acondicionarse la vía, que tendrá que asfaltarse y dotarse de una anchura suficiente, en todo su recorrido, para permitir el cruce de la maquinaria.

Otra de las exigencias es que los camiones circulen «principalmente» en horario diurno y para minimizar el impacto sobre el suelo, Aenea asegura que se ubicarán las instalaciones y elementos auxiliares de obra en zonas acotadas, evitando su dispersión, y en áreas señalizadas fuera de las cuales no se permitirá el paso de maquinaria ni el depósito de materiales o residuos.

En las excavaciones se extraerán también más de 28.500 metros cúbicos de tierra vegetal que Anea se compromete a acopiar y mantener para su posterior reutilización. Y una vez terminada la ampliación, tendrán que restaurarse los caminos de obra y las zonas de préstamo atendiendo a criterios de integración paisajística.