Las altas temperaturas hacen inevitable que muchos gallegos acaben dándose un chapuzón, a pesar de que no siempre se hace de la forma más adecuada y sin correr riesgos. Hay muchos bañistas que ponen en peligro sus vidas cada vez que deciden zambullirse de cabeza desde una roca, sin haber tomado las precauciones oportunas.
Antonio Rodríguez Sotillo, jefe de la unidad de Lesionados Medulares del Complexo Hospitalario Universitario A Coruña (Chuac), recordó que hace varios veranos se llegó a atender hasta 12 personas que quedaron tetrapléjicas -total o parcialmente- después de haberse tirado de cabeza al agua, sin haber comprobado que había la suficiente profundidad o que no había rocas en el fondo marino.
Cuidado con las olas
Después de una intensa campaña informativa, esta cifra se ha reducido, y el año pasado se atendieron a dos personas por esta causa, mientras que este año «ya tenemos un caso de tetraplejia completa en un joven de las Rías Baixas, que se tiró de cabeza sin haber la altura suficiente de agua», apuntó.
El doctor coruñés afirmó que, en lo que se refiere a este tipo de lesiones, el perfil del paciente está claro: un hombre joven. «La testosterona tiene mucho que ver en estos casos, ya que no hay lesiones medulares por zambullidas en mujeres», afirmó. Rodríguez Sotillo aconsejó que, antes de tirarse de cabeza, los bañistas lo hagan primero de pie, y que comprueben que hay suficiente altura, que no hay rocas, que no ha habido obras y la arena se ha movido, «y que no hay otra persona debajo. Más de una vez ha pasado que alguien se tira y cae sobre otro que estaba en el agua». A todas estas precauciones también hay que sumar la de las olas, que en alguna ocasión también han provocado una lesión medular, ya que el nadador cae mal y la fuerza del oleaje lo lesiona.
Escaladas
Las escaladas por las rocas, tanto de niños como de mayores, también suponen un grave riesgo, puesto que una mala caída podría acabar con una rotura o una lesión medular. Además, en los arenales coruñeses también se suelen cometer otro tipo de imprudencias, como recordó Carlos García Touriñán, responsable del servicio de Protección Civil y Bomberos de A Coruña. «Aquí el problema principal está en los que se tiran de cabeza desde el puente de San Amaro con la marea baja, porque corren el riesgo de una lesión medular», relata.
También reconoció que hay gente que corre mucho peligro cuando quiere torear las olas y se acerca a las rocas de la coraza del Orzán, la Torre y la zona del Millennium, que son un peligro cuando hay temporal o mucho oleaje.