El impulso de comprar un libro

Rodri García A CORUÑA / LA VOZ.

A CORUÑA

Los libreros de viejo ofertan 100.000 ejemplares en Méndez Núñez y afirman que hay menos coleccionistas y que las compras tienen un carácter más sentimental

25 ago 2010 . Actualizado a las 12:02 h.

La nostalgia envuelve las 17 librerías que hasta el 31 de agosto estarán abiertas en los jardines de Méndez Núñez. Son libreros de viejo de diversos lugares de España, también locales y gallegos, que ofertan unos 100.000 volúmenes, libros antiguos y de ocasión que para algunos visitantes tienen tanto interés como los de la feria anterior, la celebrada en los diez primeros días de agosto: «Esta es más interesante, porque la otra son los libros que puedes encontrar en cualquier librería, mientras que estos son fondos que quizá no encuentras en otro sitio», apuntaba una de las numerosas personas que curioseaba entre las casetas.

«Mira, El Debate era un periódico de los tiempos de la República y he visto aquí una noticia de la huelga del metro, lo mismo que pasó hace poco y es que el que no conoce su historia la acaba repitiendo», explicaba otro de los visitante a uno de los libreros mostrando la compra hecha en otra caseta.

El asturiano Tino Vetusta (el apellido es el nombre de la librería y eclipsó al verdadero) es uno de los habituales de esta feria y destaca el esfuerzo que hacen los libreros que acuden: «Venir de fuera no es como los que están aquí porque tenemos que pagarnos la estancia durante todo este tiempo». De todos modos, valora positivamente la celebración de la feria, «me gusta mucho la ciudad y la gente», y sostiene que a la misma «acuden menos coleccionistas que antes, ahora la gente compra por impulsos». Cita lo ocurrido con la Enciclopedia Álvarez, «que todos estudiamos con ella, hicieron una edición facsímil y vendieron 240.000 ejemplares». Otro de los que vende es El capitán Trueno, explica Vetusta, mientras muestra ejemplares de una curiosa revista que vende a dos euros como La moda elegante. Periódico especial de señoras y señoritas.

Además de las coruñesas O Recuncho y Universal Nobel, otro habitual es el valenciano Antonio Lorenzo en cuya caseta, El asilo del libro, sorprende ver un buen número de publicaciones de Luis Seoane, Rosalía, Curros y otros autores gallegos: «Todo esto lo compré en Buenos Aires pensando ya en esta feria». Una clienta le pide un libro de una colección: «No lo tengo aquí, pero se lo envío cuando termine la feria». Una biblia incunable del año 1500 impresa en Lyon, otra grabada del siglo XIII o unas Excelencias de España y Portugal de 1631 son otros de sus tesoros.