El Orzán se saca los coches de encima

Toni Silva A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La calle y su entorno estrenaron ayer la condición de vías peatonales con esperanza por parte de los comerciantes, convencidos de que «se dinamizará el barrio»

22 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La calle del Orzán ya es peatonal. Al menos oficialmente. Porque el nuevo deporte de algunos vecinos es reprender a los coches y motos que ponen a prueba el nuevo pavimento. Pero el ejercicio viene de antiguo. «Incluso con la calle cortada por las obras los motoristas las apartaban y cruzaban igualmente», señala Monica Santos, quien atiende un local de arte llamado Monocrómia. «La peatonalización favorece mucho al barrio, todos los vecinos están muy contentos con este paso pero los vehículos tendrán que respetar la calle», añade esta cordobesa.

Y si los coches siguen pasando no será por los esfuerzos municipales. La Policía Local, además de reforzar la presencia con los agentes en bicicleta, ordenó corregir la ubicación de la señal que anuncia la peatonalización de la calle. Los obreros la situaron primero en la rúa Alta y posteriormente la replantaron en el margen derecho de la calle Orzán, que presenta ligeros badenes en sus primeros tramos. «Unha señora chegou a reclamar danos nos baixos do seu coche», dice uno de los obreros. Pero observando la rasante de la vía cuesta creerlo.

Los vehículos que suben desde San Andrés titubean cuando giran hacia la izquierda. Se paran, comprueban que no hay vehículos, lo ratifican con la señal pero finalmente optan por avanzar a través del Orzán. Los vecinos confían que con el tiempo el mal hábito se vaya corrigiendo. Eso y algunas deficiencias que han dejado las obras. «Faltan papeleras, la piedra se ensucia bastante, y la gente tropieza en las falsas aceras», enumera Chus Facal, propietaria de la tienda de ropa Vaibén. Pero ella y su clientela aprueban la peatonalización y se dan un margen de prueba. «El experimento del Soho ya sirvió para comprobar que cerrar esta vía al tráfico no crea ningún trauma», señala. «La gente dice que parece que se ha ensanchado la calle, que los edificios se han distanciado entre sí», añade. La peatonalización incluye las calles colindantes con esta vía: se trata de las rúas Perillana, Pastoriza, Vista, Mariñas, Picos, la plaza de la Cormelana y las travesías de San Andrés, Vista, Cordelería, y de la Cormelana.

Más cerca de la plaza de Pontevedra, Nacho Varela apura los stocks de su tienda de ropa, Engoa, tres años y medio abierta al público y ahora en liquidación por cierre. «As cousas non foron ben e nos derradeiros seis meses tiven que poñer do meu peto, tampouco podo dicir que fose por culpa das obras senón máis ben un cúmulo de circunstancias», señala Nacho, a quien la da especial rabia «ter que pechar xusto agora, cando a peatonalización parece que podía dinamizar por unha vez esta rúa».

Alba Varela atiende el local de Solidariedade Internacional Galicia, muy cerca de la tienda de Nacho. Para esta joven «hay un poquito más de movimiento». «Escuché a gente que pasaba por esta zona y las llamaba la atención la semipeatonalización, lo que demuestra que antes no venían, así que se puede decir que esto ayudará a traer más gente», añade.

La nueva calle del Orzán ofrece algunas papeleras y unos esqueletos metálicos, las abrazaderas que esperan la instalación de nuevos contenedores. Son las demandas de los vecinos que, sobre todo, exigen «que dejen de pasar coches de una vez por todas».