La portavoz del grupo municipal del PSOE lamenta la confrontación «incendiaria» y reclama responsabilidad institucional al Gobierno gallego y a la oposición
26 abr 2010 . Actualizado a las 13:25 h.Carmen Marón lleva 23 años en política y ha pasado prácticamente por todas las áreas del gobierno municipal. Portavoz del grupo socialista, es también la teniente de alcalde de Hacienda.
-¿Se perciben signos de recuperación económica?
-Hay un movimiento de confianza e indicadores de mayor consumo. También hay que decir que, al contrario de lo ocurrido en el Mediterráneo, nuestra ciudad no vivía del urbanismo especulativo. Sin hacer alardes, y con muchísima prudencia, son signos de que por una parte dan resultado las iniciativas del Gobierno y por otra de que la actividad privada se dinamiza.
-¿Sitúan las infraestructuras como pilar de la economía?
-Es lo que está generando más empleo. Con la inversión municipal, 80 millones el año pasado y 60 este, y con los cientos de millones de las obras del Estado: puerto exterior, aeropuerto, depuradora, tercera ronda...
-No están tan satisfechos con las inversiones de la Xunta.
-Se acaba de asentar y no ha tomado aún conciencia de la gran responsabilidad institucional que tiene con sus inversiones. En vez de tratar de resolver problemas y cumplir compromisos, trata de hacer bulla, ruido. Con esta ciudad tiene históricamente asuntos pendientes. Desde luego, al alcalde y al grupo municipal, que son templados, nadie los va a amordazar. Tendrían que reflexionar sobre lo que ha pasado este año: compromisos no hubo, ha sido todo poner pegas, devolver papeles... El balance del portavoz del PP se basa en dos escuelas y dos centros de día, que ya había dejado licitados el anterior Gobierno, y el de alzhéimer, que seguimos esperando. No vaya a ser que suceda lo que ya pasó en el pasado. Esta ciudad asume asuntos que no le competen, en educación, cultura, servicios sociales... Como las escuelas infantiles, más de 600 plazas, que no llegan, pero que asume el Ayuntamiento en solitario. Es fácil hacer memoria. Desde la Torrente Ballester, que la hizo Laxe, y esos dos centros, que licitó Touriño, no hubo más inversiones. La Xunta no puede volver a negarle el pan y la sal a esta ciudad.
-La «guerra» Concello-Xunta es casi constante. ¿No cree que cansa a los ciudadanos?
-Sí, pero está claro quién provoca los incendios. Hay que apagarlos, pero no puede esperarse el silencio o una mordaza. Nos sentamos, dialogamos lo que haga falta, pero no podemos callarnos o poner la otra mejilla: no defenderíamos los intereses de los coruñeses. Creo, no obstante, que ha sido un primer año de rodaje y espero que cambie. El ejemplo es Fomento, hemos tenido problemas con el puerto exterior, pero se solucionan.
-El cruce permanente de críticas, ¿no podría pasar factura a todos en las elecciones?
-Yo no pienso en elecciones, sino en resolver necesidades. Hacer política electoral es muy fácil y no sé lo que harán los ciudadanos, pero suelen ser listos.
-El conselleiro aconsejó reflexión ante las alegaciones al PGOM. ¿Le inquieta que la Xunta no lo apruebe?
-La Xunta tiene toda la capacidad del mundo para tomar esas decisiones, pero tendrá que justificarlas. Si lo hace, tendrá que tener bases serias para ello. No puede ser que lo haga porque estemos a un año de las elecciones municipales.
-La tercera ronda es otra fuente inagotable de conflicto.
-El problema está en los 700 metros del enlace entre el tramo estatal y el autonómico. Hemos ofrecido pagar el 50% de las expropiaciones. Es fácil la solución, es una vía autonómica, que digan que sí. Además, también hay que ver cuál es la administración más débil.
-Les acusan de cambiar las reglas del juego, de que antes sí asumían las expropiaciones.
-No es así. La propuesta actual es superior, del 50%. Fomento expropió él, invirtió 83 millones, y colaboramos con 10 millones. Con la Xunta hubo varios convenios, en el tramo urbano nuestra aportación fue superior, 25 millones, pero el enlace, que el conselleiro presentó dentro del plan de estradas autonómico, no estaba incluido. La propuesta es similar e incluso superior a la que hacemos con Fomento en un tramo que, desde luego, no es municipal.