Raúl, el último descubrimiento de Lotina, ha ganado dos premios de fotografía
21 abr 2010 . Actualizado a las 13:32 h.«Mi nombre es Raúl García Carnero y lo que verdaderamente me gusta es la fotografía». Así se define el último canterano en debutar de la mano de Lotina, el mejor del Dépor el pasado domingo frente al Almería. En su página en Internet (raulgarciacarnero.jimdo.com), donde expone más de un centenar de imágenes, cabe todo: paisajes de luz imposible, rostros detenidos en el tiempo y también escenas de belleza cotidiana, como la que captó en los jardines de Méndez Núñez de A Coruña, mientras un abuelo sostenía en las rodillas a su nieto. «Quizá sea mi favorita por lo imprevisto del momento. Pasaba por allí y saqué la cámara», relata antes de destacarla entre las que eligió para posar en el reportaje.
A sus 20 primaveras, este estudiante de INEF -«aunque desde que me entreno con el primer equipo no he podido ir mucho a clase», reconoce- se aficionó a la fotografía hace un par de años y casi de manera impensada. «Iba con mis padres de vacaciones a Egipto y me compré una Nikon que quedaba descatalogada», recuerda. Ahora tiene una Canon, que le costó más de 2.000 euros -«pero aún la estoy pagando a plazos», advierte-. Desde entonces ha llegado a presentarse a concursos y hasta recibió premios. «He tenido suerte, es como si me hubiera tocado la lotería», dice, mientras repite la misma frase que cuando se estrenó con el primer equipo el 4 de abril en el estadio Calderón.
Detrás de la cámara ya ganó la décima edición del José Sardina (organizado por antiguos alumnos del Fogar de Santa Margarida) con el retrato de La señora María : «Es una vecina de mi novia». Y quedó segundo en otro organizado por el Puerto de A Coruña con La grúa número 6 , donde las nubes, uno de sus fetiches, se convierten en mercancía. «Mi lugar preferido es la playa de la Salsa, en Arteixo», afirma.
Tras su reciente debut en Primera, Raúl, nieto de uno de los fundadores del Victoria, un histórico modesto coruñés, sigue saliendo a hacer fotos. «¿De deportes? Puede parecer raro, pero no me llama», dice con una sonrisa antes de añadir: «En el vestuario me miran raro, no hay nadie con esta afición, pero me encantaría dedicarme a la fotografía», añade. Sea delante o detrás de la cámara.