Alba Cons tiene 31 años pero ya le ha dado tiempo a estudiar Ciencias do Deporte e da Educación Física, especializarse en Pilates y cadenas musculares, ejercer como instructor trainer y ser recuperadora funcional del campeón del mundo de taekuondo Daba Modibo Keita en las Olimpiadas de Pekín. Además, acaba de publicar Quiero ser membrillo .
-El título es llamativo. ¿Por eso lo eligió?
-Obviamente quería llamar la atención, pero también quería un título que reflejase lo que intenta ser el libro, un manual para que la espalda deje de ser un ladrillo, se haga membrillo, con un lenguaje que hablamos todos, sencillo, visual y ameno. La gente no tiene por qué haber estudiado anatomía ni saber qué es una hiperlordosis, que hasta da algo de pánico. Será mejor decir que tiene mucha curva en la columna. Mi ídolo es Punset, que explica lo más complejo de la forma más sencilla.
-¿Cómo surgió la idea de escribirlo?
-Todo ha sido posible gracias a personas increíbles. Cuando llegué de Pekín empecé a colaborar con una radio, y a raíz del programa vino gente hasta Coruña para que la tratara. Un paciente de Madrid empezó a llamar a las editoriales, a decirles que tenía que escribir un libro. Me lo propusieron y allí me fui con un folio. Tenía necesidad de transmitir, pero desde luego sin mi hermana Paula, que es periodista, no habría libro.
-Promete «salvar» espaldas. ¿Cómo?
-Yo no masajeo a la gente, identifico qué es lo que falla en su estructura y le enseño a ejercitar la espalda sin necesidad de nada extraordinario, en casa o en el trabajo, con un cojín, la pared o una almohada.
-¿El pilar es el pilates?
-Hice INEF y después empecé a conocer disciplinas, hacer cursos... Siempre me gustó el tema de la salud y el deporte y vi que esta escuela canadiense, Stott Pilates, daba resultados, estaba orientada por médicos.
-Propone seguir tres etapas para la recuperación.
-Sí, tres operaciones. El libro es un método que trata de enseñar a la gente, porque yo no voy a estar. Primero empieza en cama, en la alfombra, no hay excusa para no hacerlo porque está adaptado para quien no tiene tiempo. La primera operación es aprender a mover el lumbar de forma sencilla. La segunda es la operación descubrimiento, para percibir que hay distintos lumbares y descubrir lo que llamo rabito óseo, el coxis. Y por último, cuando ya se conocen, ya se movilizan, hay que adaptar los ejercicios a sus circunstancias y su día a día, en casa, en la oficina...
-Su método ¿puede seguirlo cualquier persona?
-Sirve para todo el mundo. El libro intenta ser como una aspirina: no te va a curar la neumonía, pero sabes que puede calmar y que puedes tomarla sin temor. Me frustra ver que la gente sufre mucho por el dolor de espalda, que realmente inhabilita.