El arquitecto Valentín Souto, que hace trece años denunció las irregularidades en la licencia y construcción del edificio Conde de Fenosa , situado en el solar de Fernando Macías donde antes estaban las oficinas de la compañía eléctrica, pedirá el lunes la ejecución forzosa de la sentencia que obliga a la demolición del inmueble.
Precisamente ese día, el próximo lunes, es el primero hábil para solicitar que se cumpla el fallo judicial, pasados los dos meses desde que el Tribunal Supremo confirmase la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia al rechazar el recurso de casación presentado por el Ayuntamiento de A Coruña contra la decisión.
Trece años de retraso
A lo largo de los trece años que suma ya el proceso, el gobierno local ha tratado de diferentes formas de retrasar la decisión judicial, cuyo primer fallo data del año 2001, cuando el tribunal autonómico anuló la licencia urbanística concedida cuatro años antes por el Ayuntamiento coruñés, entonces dirigido por el anterior alcalde, Francisco Vázquez, a la constructora Fadesa. El permiso de obras daba luz verde para realizar una rehabilitación integral del inmueble, que pasó además a ser de uso residencial en vez de destinarse solo a oficinas. El tribunal atendió las demandas relativas a que el plan de urbanismo que estaba vigente cuando se otorgó la licencia, el del año 1985, solo permitía que se ejecutasen trabajos de mantenimiento en el edificio de Fernando Macías.
Entre las fórmulas empleadas por el ejecutivo municipal para impedir el derribo figuran tratar de legalizar las obras, tramitando una nueva licencia de obras al amparo del plan general de urbanismo del 98, e incluso solicitar la no ejecución de la sentencia aludiendo a que se trata de un edificio completamente habitado, donde se distribuyen un centenar de viviendas, media decena de locales comerciales y varios despachos profesionales.
Antes de las obras
El demandante que ahora reclama la ejecución del fallo del Supremo, contra el que no cabe recurso, recordó ayer públicamente que cuando se inició todo el proceso y se planteó la primera denuncia no solo no se había iniciado la venta de pisos y locales, sino que ni siquiera se había comenzado con la demolición del anterior edificio, sede de Unión Fenosa. Con el proyecto aprobado, se modificaron las fachadas, las cubiertas y se amplió la superficie construida. Las sucesivas resoluciones judiciales han rechazado que se puedan legalizar las actuaciones.
«Tranquilidad y sosiego»
Pese al último fallo del Tribunal Supremo rechazando el recurso del Ayuntamiento, el alcalde, Javier Losada, insistió ayer en el discurso mantenido desde el ejecutivo local: «Hay que tener sosiego y tranquilidad -dijo-, la Concejalía de Urbanismo está trabajando y sobre todo quiero trasladar tranquilidad a las personas que viven allí».