Con la entrega ayer en la delegación ourensana de la federación galega de fútbol de 18 fichas de jugadores de la primera plantilla, se consumó el despido colectivo de los futbolistas y cuerpo técnico del Arenteiro. Los jugadores acudieron la noche del martes a Espiñedo para recoger en mano sus bajas en las oficinas del club.
El desencuentro entre directiva y jugadores, fraguado desde hace tiempo y que explotó el pasado domingo, desembocó en un camino sin retorno. No había nada más que hablar, dada la distancia de las posturas. A los jugadores solo les valía la dimisión de una directiva, a la que querían «desenmascarar» por creer que habían inclumplido sus promesas a sabiendas. La directiva no aceptaba tal exigencia y se consideraba legitimada para seguir puesto que fueron elegidos por una asamblea de socios y no por los jugadores. El fútbol ourensano ha lamentado tal desenlace y que la situación del Arenteiro pueda desvirtuar lo que queda de liga en la Preferente Sur.
El nuevo Arenteiro, regenerado con jugadores del filial de Segunda Autonómica, entra hoy en escena. En su campo de Espiñedo les espera esta tarde el Celanova en la Copa Diputación.