La Biblioteca de Estudios Locais expone hasta fin de mes la vinculación artística entre personajes coruñeses y sus hijos
20 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.«Pero, qué ha pasado, ¡oh, hija de mis lomos!, -como diría Shakespeare con un extraño sentimiento de la anatomía topográfica- qué ha pasado para que todo ande así manga por hombro y para que tú hayas perdido la voluntad, la actividad y hasta -¡¡¡horror!!!- la buena educación que te dieron tus padres en la familia, tus profesores en el Instituto Escuela y nuestras mejores y más rellenitas actrices del Teatro Pavón?». Esto escribía todo un ex ministro de la República, Santiago Casares Quiroga, a su hija, la actriz María Casares, en julio de 1946. La correspondencia entre padre e hija fue recogida por María Lopo en el libro Cartas no exilio (Baía Edicións) que puede verse en la exposición Pais e fillos, hasta finales de marzo, en la Biblioteca de Estudos Locais.
«Queriamos facer algo con motivo do día do pai e por iso buscamos personaxes da cidade, ou que viviran aquí», explica Milagros García, bibliotecaria de dicho centro y responsable de la exposición.
Además de los Casares están los Linares Rivas, toda una saga compuesta por los hermanos Aureliano y Maximiliano y el hijo del primero, Manuel, «que ademáis de político coma seu pai era dramaturgo», apunta. También político fue el nieto del segundo de ellos, Maximiliano Asúnsolo, «que foi alcalde da Coruña». Gracias a una cesión, este centro conserva la biblioteca particular de los Linares Rivas.
Y de la política al arte con una familia cuyo apellido podría pasar desapercibido: los Ruiz, con el padre profesor y pintor a comienzos del siglo pasado, Ruiz Blasco, y un hijo que dio sus primeros pasos en la ciudad antes de convertirse en artista universal: Pablo Ruiz Picasso.
No es el único pintor que aparece en la exposición Pais e fillos, ya que está la generación Lugrís, con el abuelo Manuel Lugrís Freire, autor de la primera gramática del idioma gallego, su hijo Urbano, «que era o máis bohemio e grazas a iso temos moitas obras del pola cidade», indica la organizadora de la muestra. Completa la trilogía familiar el hijo de Urbano, Lugrís Vadillo, también pintor y del que se exhibe un libro con su obra.
Y un tercer pintor del que se exponen bibliografía y también cartas con su padre es Ovidio Murguía, «que morreu moi novo, 30 anos, pertenecía a chamada Xeración Doente e parece que apuntaba que sería moi bo pintor», indica Milagros García. Una foto de Rosalía, con su marido Murguía, y varios de sus hijos, entre ellos Ovidio, puede verse en la exposición.
En el apartado de pintores podría encuadrarse a otra de las familias de la muestra ya que Camilo Díaz Valiño pintó sobre todo escenarios teatrales y decorados, algunos para algunas de las grandes obras de Valle-Inclán. Su hijo Isaac Díaz Pardo tiene también una amplia obra pictórica y del mismo se muestra el último documental que protagoniza.