Frente al establecimiento que Francisco Parada tiene en la calle de Fernando Macías se produjo ayer una protesta con la que se denunciaba los impagos de salarios por parte de la compañía. Roberto Pérez, de CIG-Servizos, indicó que pese a que algunos empleados quieren que se les rescinda el contrato, debido a que no cobran en algunos casos desde hace seis meses, el empresario no lo acepta, por lo que no pueden buscar un nuevo empleo y se ven abocados a esperar a una decisión judicial. Francisco Parada reconoció ayer que existen demoras en los pagos, pero dijo que el conflicto se reduce a seis de los 27 empleados de la plantilla de la empresa y que pretende llegar a un acuerdo de inmediato. Reconoció la situación de crisis, pero aseguró que cuenta con un plan de viabilidad.