Taboadela dice que el cambio está pactado con el BNG y Tello reitera que «haberá edificios fora de ordenación»
A CORUÑA
La concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, compareció ayer ante los medios de comunicación para anunciar que, debido a la alarma social creada, el gobierno municipal ha decidido «revisar y mejorar» la ordenanza relativa a las alturas y, como consecuencia de ello, «ningún edificio legal existente quedará fuera de ordenación por razón de su altura». Esto significa que «todos» los edificios fuera de ordenación parcial en el PGOM del 98 pasarán a estar dentro de ordenación en el nuevo documento. Taboadela aseguró que esta medida ha sido consensuada con el BNG y que «dar tranquilidad a los vecinos es un objetivo compartido y seguido por el gobierno municipal, auspiciado por el alcalde, como no puede ser de otra manera». Taboadela cargó las tintas contra el PP y aseguró que se ha llegado a la situación actual debido a «la campaña tendenciosa, inexplicable e irresponsable que ha venido presentando el PP en los últimos días, y que ha generado una alarma social que queremos parar». La concejala de Urbanismo añadió que el nuevo plan y las medidas que contiene «son de una absoluta certeza técnica y jurídica», sin embargo, el gobierno municipal pretende dar una «mayor seguridad emocional» a los vecinos con la decisión de incluir todos los edificios ya construidos y legales dentro de ordenación.
Taboadela recordó que el criterio de fuera de ordenación está presente en toda la legislación urbanística -estatal y autonómica- desde 1975. «Si todas las mentiras que dice el PP fueran verdad, ¿cómo un legislador no hubiera sido sensible a eso? ¿cómo ni el legislador ni la interpretación de los tribunales desde el año 1975 no han abolido esa figura?», se preguntó. La edila comentó que esa figura sigue vigente porque «permite, de alguna manera, hacer un urbanismo más responsable».
En este sentido, insistió en que ningún juez desde 1975 decidió cambiar esta figura, lo que demuestra «las mentiras del PP en relación a las hipotecas y compraventas, ya que si fuera verdad no no se hubieran producido movimientos inmobiliarios en los últimos 50 años. No obstante no queremos que ningún vecino se sienta inseguro y que dude de que este es el mejor plan, por eso revisamos y adaptamos la norma para una mayor seguridad emocional y percepción de seguridad, porque las otras ya las tenía», dijo.
Reconoció que el único caso en el que se podía crear una «expectativa de inseguridad por causa de esa campaña del miedo de PP» era en el de derribo. « Pero los edificios están ahora dentro de ordenación y ni siquiera sería ese caso», indicó.
También hizo ayer un llamamiento a Carlos Negreira para que le pida perdón públicamente «por haberme llamado terrorista y decir que íbamos a cobrar un impuesto revolucionario».
Aviso nacionalista
Dos horas antes de la comparecencia de la edila de Urbanismo, dio su versión de los hechos el nacionalista Henrique Tello, que reiteró que el BNG mantiene su respaldo total al documento inicialmente aprobado en el pleno. «Para apostar polo mesmo urbanismo que se estaba a facer eu prefiro non formar parte do goberno municipal», recalcó Tello antes de acusar al PP de moverse por criterios electoralistas.
Henrique Tello también contradijo la versión oficial del Ayuntamiento: «Vou a ser profeta e non me vou equivocar. Non todos os edificios que están agora fora de ordenación van quedar dentro», dijo sin precisar más.
Por la tarde, fuentes del Bloque precisaron que esas declaraciones no se contradecían con las de Javier Losada y Obdulia Taboadela. «Ao que se refería o portavoz do BNG non é aos edificios que xa están construídos, senón a aqueles solares nos que se poderían subir as alturas, porque o que o Bloque está é contra a especulación», indicaron esos portavoces.
Tello sí remarcó que en el PGOM «se conservarán todos os dereitos dos cidadáns» y que la propuesta municipal «seguro que conta co respaldo de máis de douscentos mil coruñeses que apostan pola calidade de vida e non pola especulación e a desfeita urbanística que xeraba o plan do 98».