Las reformas pasan de largo por las marquesinas de Cambre

A CORUÑA

Una parada de O Temple lleva más de cuatro años sin ser reparada porque la Xunta y el Concello no se ponen de acuerdo

21 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La marquesina de la cuesta de A Tapia está pagando los platos rotos por la falta de entendimiento entre las distintas administraciones. Pero este no es el único caso, justo enfrente hay otra, cuyo cristal corre peligro de caerse.

Hace más de cuatro años que no se arreglan los desperfectos de la primera, situada delante de la Casa de las Palmeras, y ni la Xunta ni el Concello de Cambre se hacen cargo, al menos por ahora. En este conflicto, el Ayuntamiento comienza a dar el brazo a torcer y se compromete a pagar de su bolsillo los daños si ve que la Administración autonómica sigue sin darle la razón. Por su parte, la Xunta achaca el problema al anterior Gobierno y se compromete a estudiar el caso.

Según la versión del Concello, la marquesina fue encargada por la Administración autonómica. Y, antes de que fuese recepcionada por el Concello, un camión colisionó contra el mobiliario urbano. A partir de entonces comenzaron los problemas. El gobierno local de Cambre entiende que no se debe hacer cargo porque todavía no la había registrado cuando se produjo el accidente y la Xunta tampoco consideró que el arreglo debiese correr por su cuenta. Y de este modo llevan más de cuatro años.

El Concello entiende que esta situación se debe a un problemas de competencias. Y advierte que le corresponde a la Xunta hacerse cargo de los desperfectos. Prueba de ello son los «numerosos escritos» que el gobierno local ha enviado a la Dirección Xeral de Transportes con la intención de que el organismo autonómico «asumiese su responsabilidad».

Choques habituales

El accidente de hace cuatro años no fue el único registrado en la zona. El Ayuntamiento explica que el habitáculo dispone de «una especie de visera» que provoca que «los camiones muy altos choquen contra ella», lo que provoca que este tipo de colisiones se dan a menudo. Ante esta situación, el Concello enviará un último informe con la esperanza de que la Xunta acceda al pago de las reparaciones. De no ser así, el gobierno local se muestra dispuesto a hacerse cargo de la situación. El problema es cuándo.