Los vecinos de la parroquia cullerdense de Laxe se quedan sin televisión en los días de lluvia y viento por culpa de un defecto del repetidor situado en Alvedro
21 ene 2010 . Actualizado a las 12:13 h.Con la época del trasvase hacia la TDT, afloran otros muchos problemas con las televisiones. Aparatos que no admiten la nueva tecnología, antenas en pésimo estado, repetidores cuya señal margina urbanizaciones enteras... Dicho de otro modo, el apagón analógico es la punta del iceberg de un cúmulo de problemas con la caja tonta .
En la casa de Sonia, en la parroquia cullerdense de Laxe, antes de ver las parrillas de televisión consultan primero la web de Meteogalicia. Porque si para esa noche se anuncia lluvia o viento, no oirán más noticias que las de la radio. «Y menos mal que tenemos deuvedés, porque si no, a ver cómo entretenemos a los niños», dice esta madre de dos hijos de 12 y 4 años.
No se puede decir precisamente que la familia de Sonia no hubiese sido previsora en relación al apagón analógico, que ayer se hacía efectivo en Culleredo, Carral y Cambre. Así, el pasado verano acudió al Ayuntamiento para informarse sobre la entrada del nuevo sistema de emisión y denunciar que los repetidores puentean su casa y las de numerosos vecinos. «Cuando hay tormenta, lluvia o viento no se ve la televisión; el último fin de semana no tuvimos ni un minuto por culpa de las inclemencias del tiempo», señala Sonia. «El verano pasado nos decían que cambiarían el repetidor de Alvedro pero que había que buscar un solar nuevo», recuerda. Y llegó el apagón analógico y el repetidor se mantiene en el lugar de siempre. Al menos reconocen sinceridad por parte del Concello cuando van a pedir ayuda. «El concejal [Narciso] Marzoa nos dijo que no iban a hacer nada porque el Ayuntamiento no tenía dinero y nos remitió a la Xunta», explica esta vecina de Culleredo, donde los antenistas hacen estos días horas extras.
«En mi casa estuvieron cinco horas», señala Manuel, un vecino. Pero la tele no funciona. La encienden con esperanza. Aparece una imagen nítida, pero, de pronto, comienza a pixelarse hasta fundirse en gris. Y por si al usuario no le quedara claro, como punto y final asoma un cuadro con la leyenda «Sin señal». Para más inri, Manuel acaba de renovar el parque televisivo de su residencia con dos nuevos aparatos. «Pero solo sirven de adorno», ironiza este resignado vecino. «A mí me encanta la serie Kojak , no la veía desde pequeño. El otro día pusieron una reposición a la que tuve que renunciar porque empezó a llover», señala Ángel, otro residente de Laxe.
Una de las soluciones podría ser contratar el servicio de R, pero hasta aquí no llega. «Nos dijeron que teníamos que buscar firmas para que el servicio pasara por el pueblo».