Un hombre resultó herido el pasado sábado por la tarde al ser agredido por un vendedor ambulante. Según la denuncia, un hombre de etnia gitana y propietario de un puesto en el feirón entró en el mesón El Rincón de Burgos «en estado ebrio, insultando a los clientes que allí había». En cuanto el dueño del establecimiento se dirigía a él, el supuesto agresor, sin mediar palabra, le lanzó un vaso a la frente, causándole una herida que fue tratada con cinco puntos de sutura. El suceso ocurrió unos días después de que, también durante el feirón, se produjese una pelea en la que uno de los protagonistas resultó apuñalado. Todo ello movilizó a la oposición en el Concello de Sada. Así, David Brandariz cree que «esos brotes de violencia deben ser atajados con una presencia policial que controle la seguridad ciudadana y prevenga estos actos. Asimismo, se debe de controlar el correcto otorgamiento de las licencias de venta ambulantes, amparadas en la ordenanza municipal». Desde ASU exigen «al gobierno municipal las medidas oportunas para restituir la seguridad ciudadana los sábados por la tarde durante la celebración del tradicional feirón». Sus palabras llegaron a oídos del edil de Facenda e Benestar Social, Luis Barreiro, que aseguró que «ata o de agora non houbo ningún problema de seguridade máis alá das anécdotas propias dunha concentración humana importante e na que hai cada sábado 140 postos de venta instalados». El gobierno municipal apuesta por el «desenvolvemento ordenado do feirón, que aporta gran cantidade de visitantes e un movemento económico significativo como así é recoñecido polos empresarios de Sada», añade Barreiro, que le recuerda a Brandariz que «non pretenda desacreditar esta actividade comercial, xerando unha alarma infundada vinculando dous incidentes ao feirón».