Los otros agujeros del Quinto Pino

A CORUÑA

Las denuncias por las voladuras que sufren los vecinos de este lugar de Pastoriza no son más que la punta del iceberg de una serie de carencias que llevan años padeciendo

02 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los vecinos del Quinto Pino llevan años sufriendo numerosas deficiencias en el barrio que fue noticia la pasada semana por el desprendimiento de rocas en una ladera de la AG-55. A los problemas de las voladuras se une la peligrosidad de los viales en los que se encuentra instalado el vecindario y una serie de «despropósitos» que les han llevado a remitir numerosos informes al Concello de Arteixo. Aseguran que se sienten abandonados por las administraciones local y autonómica y que no van a descansar hasta que atiendan sus reivindicaciones.

La primera denuncia que realizó la asociación de vecinos de Pastoriza por las detonaciones se remonta a la primavera del pasado año, pero otros problemas como la retirada de fosos de aguas fecales constituyen una vieja lucha. Los vecinos aseguran que estos fosos contribuyen a que la zona se convierta en un «nido de ratas», además de desprender un olor «insoportable». En octubre del 2008, la Concejalía de Medio Ambiente les remitió una carta en la que se le daba un plazo de quince días al propietario de la finca para que «corrixa as irregularidades». Pero que a día de hoy todavía no se ha solucionado.

El presidente de la Asociación de Vecinos de Pastoriza, Inocencio Pérez, afirma que además de los problemas de salubridad, estos fosos suponen un serio riesgo para los menores. Pérez midió la profundidad de una de estas zanjas y asegura que alcanza una altura de más de siete metros: «Si cae un niño y lleva un golpe en la cabeza, no se entera nadie de que está ahí», explica el presidente de la asociación vecinal.

Semáforos

Otra de las viejas reivindicaciones de los residentes en el barrio donde se produjeron los desprendimientos es la implantación de semáforos en la carretera que pasa por Vilarrodís, la AC-552, a su paso por el Quinto Pino. Pérez explica que los vehículos pasan por esa zona a más de cien kilómetros por hora y que es un serio riesgo para los peatones. Remitieron varios informes tanto a la Consellería de Política Territorial como al Concello sin resultado. El presidente de la asociación considera que «tanto unos como otros se pasan la pelota».

Los residentes también denuncian el cierre de la sucursal de Correos, afirman que ahora tienen que ir a Arteixo a enviar sus cartas.

Otro de los problemas del barrio son los accidentes que se producen en la curva de los conejos. En ese sentido, Inocencio Pérez asegura que tiene el compromiso del delegado de la Xunta, Diego Calvo, para solucionar uno de los puntos más conflictivos de la comunidad.