«¿Quién no ha visto la calavera?»

A CORUÑA

Una maestra explica la historia de Gerión y la ubicación de África a raíz de la polilla «esfinge de la muerte» aparecida en Roibeira

10 nov 2009 . Actualizado a las 11:40 h.

Nunca un insecto provocó tanto revuelo en un aula. El colegio de Coirós, que comparte inmueble con el Ayuntamiento, tuvo ayer un visitante especial, la esfinge de la muerte aparecida recientemente en Roibeira. Alrededor del animal, los doce alumnos ampliaron sus conocimientos estimulados por su profesora Conchi.

Fue José Antonio, padre de uno de los estudiantes de Coirós, el que se encontró con el insecto de una forma casual. Después de descubrir que se trataba de un Acherontia atropos , optó por llevarlo a la escuela municipal para que la profesora le hablara del insecto, cuya principal característica es la calavera humana pintada sobre el lomo. «¿Quién no ha visto la calavera?», pregunta Conchi ante un auditorio excitado por un lunes muy especial. Todos la han visto. Pero la profesora aprovecha la atención que despierta el insecto para hablarles de otras calaveras famosas. «Debajo de la torre de Hércules está la cabeza de Gerión», explica uno de los niños. Otros se señalan su propia cabeza para indicar que ellos también son portadores de una «cosa» similar a la que pinta la esfinge de la muerte.

Y geografía

Conchi es capaz de exprimir un insecto hasta límites insospechados. La polilla le permite dar una pequeña clase de geografía a niños de entre tres y cinco años.

-¿De dónde viene la esfinge?

-De África.

-¿Y dónde está África?

Y entonces los doce niños (Julián, Antón, Rubén, Sira, Antía, Mario, Martín, Javier, Julia, Gabriel, Yago y Víctor) corren en tropel hasta el encerado donde asoma un mapa del mundo. Nadie se equivoca al señalar el continente africano. Casualmente la mayoría de los pequeños índices han elegido Marruecos.

Luego llega José Antonio con el famoso insecto. Toca la clase práctica. Hay una mesa en el exterior. La leyenda dice que la esfinge de la muerte trae mala suerte en las casas en las que entra. Así que, por si acaso, los niños la examinan fuera del aula.