Los vecinos y comerciantes de la calle Riego de Agua han visto cómo, en los últimos meses, se ha incrementado alarmantemente el número de vagabundos que han establecido su domicilio particular en los soportales del Teatro Rosalía de Castro. A la mala imagen que ofrecen a los visitantes de esta céntrica calle, se une el problema de toda la basura y suciedad que generan en este histórico entorno.
De hecho, es muy habitual que estas escaleras estén llenas de manchas de orines, excrementos de perros, así como de cartones y botellas de bebida, bolsas y otros desperdicios. Los comerciantes están indignados con la presencia de estas personas, ya que generan «muy mal ambiente en el barrio», además de que algunos de ellos también «se han puesto muy agresivos cuando se les ha llamado la atención».
A ellos se unen también los espectadores que acuden a alguna función del Teatro Rosalía o a la sede de la Biblioteca Provincial (situada justo al lado y compartiendo soportales), puesto que muchas veces tienen que hacer verdaderos esfuerzos para no tropezarse con los indigentes que están durmiendo en las escaleras, o que están celebrando allí su particular botellón, en los que no faltan los enfrentamientos y peleas entre ellos.
Los comerciantes recuerdan que en multitud de ocasiones han llamado a los agentes de la Policía Local, para que tomen cartas en el asunto y expulsen de esta zona a los sin techo, «pero no hacen nada. Pasan por aquí y como si nada, porque ellos siguen en el mismo sitio; o se van y luego vuelven cuando ya no están los policías», explican.
También insisten en que esta zona es una de las más visitadas de la ciudad, y que la estampa de ver a vagabundos durmiendo o bebiendo en la calle «no da muy buena imagen de la ciudad, sino más bien todo lo contrario. Los turistas se preguntarán que si el centro está así, cómo estará el resto de la ciudad».
Actuación sensible
Desde el partido Unión Coruñesa se han hecho eco de estas quejas y consideran que el gobierno local debería de acabar con este problema. «Es evidente que las situaciones de marginación social merecen una actuación sensible por parte del Ayuntamiento, que parece no tener respuesta alguna para estas realidades de emergencia social», explican desde esta agrupación.
Asimismo, los responsables de Unión Coruñesa invitan al ejecutivo que preside Javier Losada a que lleve a cabo una serie de iniciativas, tanto en el ámbito social como de la seguridad y la higiene, para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos; «y que evite que esta situación se convierta en crónica, y, si fuera necesario, que instalen una reja ornamental, que a determinada hora pueda cerrarse para evitar el uso indebido de la zona».