«Los niños, mejor en la calle»

A CORUÑA

Vecinos de Pastoriza piden que se habilite un parque infantil para que puedan jugar los pequeños, ya que estos molestan a los mayores, por el ruido, en el centro social

13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Es la hora de la merienda y los niños se sientan alrededor de las mesas para comer sus bocadillos, yogures y frutas. Sus madres intentan mantenerlos quietos y con un cariñoso «come, anda, come» intentan retenerlos cinco minutos. Difícil tarea, sobre todo, cuando en la mesa de al lado se encuentran un grupo de personas mayores jugando al parchís o a las cartas, lo que despierta el interés de los más pequeños.

Quizá deberían de tener un centro en Pastoriza acondicionado para ellos pero la idea del local es que mayores y niños convivan para que estos, en un futuro, aprendan a tener un mayor respeto por los ancianos. Sin embargo, no todos están de acuerdo.

Ana María Viñas está sentada, con su hijo, en la primera fila de mesas que se ven nada más entrar. Le parece bien que los niños estén junto a los mayores, pero dice que lo ideal sería que los más pequeños tuviesen «un parque infantil para que puedan jugar, porque aquí los niños molestan a la gente mayor», ya que «tienen días porque a veces están tranquilos, otros no paran. En fin, son niños», dice. Ubicada paralelamente a la mencionada mesa, hay otra pequeña que reúne a dos mujeres, Mercedes Baldomir y María Souto, que no están muy de acuerdo con la idea de que estén todos mezclados y es que «hay muchos niños y el local es pequeño», dice Baldomir. Se adelanta Souto para comentar que «les hacen falta parques infantiles y otros lugares para jugar» porque lo que tienen «aquí al lado es una plaza que no tiene barandilla, está sin limpiar de hierbas y supone un peligro para los niños».

Y es que otro problema es que, en invierno, necesitan un lugar cerrado con actividades infantiles y, «es cierto que hay bibliotecas y un día a la semana cuentacuentos, pero necesitan más cosas para estar entretenidos», estima Baldomir. Concentradas en la partida, al fondo del inmueble, hay un grupo de cuatro señoras que juegan al parchís. Parecen estar más pendientes de los colores del tablero que del ruido que hacen los pequeños. Una de ellas señala que «no es que los niños molesten, pero a veces hacen mucho ruido y deberían de estar en un sitio donde pudieran esparcirse; un parque o algo así», y es que la idea de convivir le parece bien aunque a veces se hacen «un poco pesados» y el centro «está muy bien porque tenemos varias actividades para hacer y nos entretenemos, pero esto habría que cambiarlo», dicen. Con estos días tan soleados es curioso encontrar a los niños en el local en vez de estar jugando al aire libre, ¿y por qué habría que encerrarlos? Para muchas madres la idea es clara: «No hay infraestructuras para ellos, no hay donde llevarlos», añade Viñas. Quizá un parque y un centro que se complementen sea lo adecuado.