El monárquico Comandante Barja

Carlos Fernández

A CORUÑA

13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Si avanzo, seguidme; si retrocedo, matadme». Con este lema Barja de Quiroga animaba a sus tropas en el combate. Pero fue cuando avanzó cuando le mataron por detrás. La reciente eliminación del nombre de este comandante del callejero coruñés ha hecho que muchos coruñeses lo recuerden tanto por su trayectoria militar como por su polémica muerte en el frente en la ciudad de Teruel.

Nacido en 1897, ingresó a los 15 años en la Academia de Infantería de Toledo y tres años después ya era oficial. Después de realizar los cursos en la Escuela Superior de Guerra se diplomó en Estado Mayor. Estuvo destinado en Marruecos y combatió a las órdenes del coronel Mola.

Al proclamarse la Segunda República, ya como comandante, se acogió al retiro que estipulaba la llamada Ley Azaña, se hizo profesor mercantil y terminó sus estudios de Derecho. Colaboró en la revista Acción Española , en donde escribieron personajes de la derecha que aceptaban el régimen republicano, al revés de la involucionista que representaba Calvo Sotelo.

Iniciado el alzamiento de julio de 1936, volvió al Ejército y fue nombrado jefe de la Bandera Legionaria Gallega que el 28 de agosto salió para el frente norte. Vuelto a la capital coruñesa con su unidad, que tuvo muchas bajas, partió de nuevo para el frente, participando en diversas operaciones militares.

El 1 de enero de 1938 cayó muerto en tierras de Teruel. El historiador José Antonio Durán, basándose en testimonios de la propia familia del comandante, señaló en el guión de Historias con data , serial realizado por Vídeo Voz para la Televisión Gallega, que los disparos que acabaron con la vida del militar procedieron de su propia retaguardia, siendo sus autores varios falangistas que recibieron órdenes concretas de quitarle de en medio.

Barja había manifestado a sus compañeros en varias ocasiones que Franco debería de retirarse una vez ganada la guerra y dar paso a una monarquía parlamentaria encarnada por don Juan de Borbón. Asimismo, creía que el accidente aéreo que causó la muerte del general Mola fue provocado por el propio Generalísimo. Para cubrir su muerte, el régimen le ascendió a título póstumo por méritos de guerra y le concedió la medalla militar individual, segunda condecoración en importancia después de la cruz laureada de San Fernando. Sin embargo, en el voluminoso diccionario Hombres que decidieron , de José Couceiro Tovar, donde se incluyen cientos de biografías de militares destacados del bando franquista durante la Guerra Civil, especialmente gallegos, no se dedica a Barja ni una línea.