Cerca de 2.000 personas asistieron al espectáculo «Tradicción», que ofreció ayer la compañía Nova Galega de Danza
28 ago 2009 . Actualizado a las 12:04 h.Las danzas más típicas de Galicia llenaron ayer la plaza de María Pita. Seis músicos y siete bailarines irrumpieron en el escenario sin más ornamento que los instrumentos gallegos tradicionales y los zapatos de baile.
La compañía Nova Galega de Danza al completo enfocó su último espectáculo, Tradicción, en la esencia de la danza gallega, aunque matizada de modernidad. Durante hora y cuarto de espectáculo trataron de evitar las deturpaciones folcloristas en pasos y acordes con el fin de acercarse más a la contemporaneidad.
Acompañados por la música de una gaita, una batería y un acordeón, la agrupación llevó a su terreno las muñeiras y jotas más bailadas en las cuatro provincias gallegas. Alrededor de 2.000 personas presenciaron la original mezcla de estilos y tradiciones.
En grupo, por parejas o con movimientos rápidos en solitario, los artistas hicieron tomar un estilo contemporáneo a temas como la Jota de Fonmaior, el Pasodobre de Cartelle o El cantar de Santo André .
Uno de los más aplaudidos fue el Folión , que recuerda el entroido de Vilariño. También El cantar de los arrieros de Lamosa , cuando los artistas insinuaron con pasos de baile al arriero transportando sus mercancías. Para ello los bailarines cambiaron sus zapatos por zuecos, con los que hicieron resonar el escenario, y al acabar el tema los levantaron en sus manos para ofrecerlos a los presentes en una reverencia de agradecimiento.
Destacó la serenidad con la que el público abandonaba el espectáculo tras Moliñeira de Bazal . «Las melodías gallegas traen recuerdos y serenan el alma», comentaban entre varios amigos.