Sabor a Ribeira Sacra

A CORUÑA

El Fórum Metropolitano acoge hasta final de mes una exposición fotográfica sobre el patrimonio de esa zona

25 ago 2009 . Actualizado a las 11:29 h.

Vides centenarias y piedras románicas muestran en imágenes los tesoros más preciados del paisaje del interior de Galicia. Apostando por la Ribeira Sacra como una tierra repleta de hondas raíces, la exposición itinerante Moito que ver moito para recordar acerca a la ciudad un total de 44 fotografías que tratan de dinamizar el turismo de la zona.

El Fórum Metropolitano es el recinto elegido para dar a conocer la muestra hasta finales de este mes de agosto. La fotógrafa ourensana Marisol Gavilanes fue la encargada de retratar entre sus monumentos y paisajes la riqueza patrimonial de la Ribeira Sacra desde todos sus rincones.

Fuentes, pueblos, monasterios, embalses, cañones gastronomía, fiestas, artesanía y otros puntos de interés se han fijado en esta exposición, que se enmarca dentro del plan de dinamización que desarrollan los veinte concellos que la integran a través del Consorcio Turístico de la Ribeira Sacra desde el año 2005.

La concejala de Cultura, María Xosé Bravo, destacó la hermosura de algunas de las instantáneas de la muestra, como la que presenta el monasterio de Santo Estevo, San Miguel de Eiré, la ruta fluvial en catamarán o la iglesia de San Nicolao, en Portomarín.

Asimismo, señaló que la Ribeira Sacra era uno de los lugares más emblemáticos y hermosos de Galicia, «que recuerda épocas y pueblos pasados y su vida entre las montañas de castaños y un estilo románico en sus construcciones que nos llevan a un lugar idílico», manifestó.

Logotipo

Alexandra Seara, gerente del Consorcio de Turismo de la Ribeira Sacra, aprovechó la inauguración de la muestra en A Coruña para presentar el logotipo que representará a la zona allá donde lleguen sus exposiciones y promociones turísticas.

Se trata de un rosetón, en representación del patrimonio histórico-artístico de colores verde y morado, en relación con la tradición vitivinícola y natural de la Ribeira Sacra. Divide las tonalidades una línea blanca, representando los dos grandes ríos que atraviesan la zona, el Sil y el Miño, «que no separa, sino que une», concluyó.