Morás ya tiene aspecto de polígono

A CORUÑA

Las máquinas trabajan de sol a sol en Morás. La unión temporal de empresas formada por Puentes y Calzadas y Daviña se comprometió a entregar en un año exacto la urbanización de los terrenos y, «si no ocurre una desgracia», el plazo se cumplirá y el recinto contará en agosto del 2010 con accesos y servicios, además de tener completada la reparcelación en 92 parcelas. Para ello se iniciaron hace un mes los trabajos nocturnos, para intentar no acumular más retrasos, toda vez asumida la imposibilidad de que el recinto esté a pleno rendimiento en el primer trimestre del año próximo, tal y como se preveía cuando se anunció la creación del polígono industrial más grande de Galicia.

Las obras, adjudicadas por 33,2 millones de euros, comenzaron en mayo pasado con el desbroce de los terrenos y los turnos de noche persiguen acelerar las excavaciones en esta primera fase, que afectará a una superficie de 1,48 millones de metros cuadrados. Inicialmente, la administración confiaba en tener operativo el parque empresarial, para el que se proyecta ya una ampliación hasta los seis millones de metros cuadrados, en pocos meses, de modo que las empresas pudiesen asentar sus negocios a medida que avanzaban las obras. Fallaron los planes, por lo que las empresas adjudicatarias intentan acelerar al máximo los plazos para recuperar el tiempo perdido, de modo que se plantea la posibilidad de que las firmas comiencen a instalarse coincidiendo con la fase final de la urbanización.

El polígono industrial de Morás tendrá una superficie de casi seis millones de metros cuadrados, lo que lo convertirá en el más grande de Galicia, y el presupuesto de las obras supera los 52 millones de euros. Uno de sus valores más importantes es su estratégica ubicación, ya que está entre el futuro puerto exterior de A Coruña y el polígono industrial de Sabón, lo que convertirá a esta zona en un centro estratégico para la provincia. El nuevo recinto empresarial se emplaza en la entrada de grandes arterias de comunicación, como la AP- 9, la A-6 en dirección Madrid, y también la autovía que conecta A Coruña con Carballo.

Accesos

Tanto Xestur como el gobierno arteixán se comprometieron a proyectar mejores accesos a la rotonda de Sabón, epicentro neurálgico entre el polígono de Morás y el puerto exterior de punta Langosteira, que tendrá un vial propio que saldrá a la altura del peaje de la AG-55.

La futura zona industrial de Arteixo está pensada como un brazo de apoyo al puerto de punta Langosteira. Precisamente, la idea es que empresas encargadas de transportes portuarios o de todo tipo puedan ubicarse en el parque para apoyar la labor de las que están en el muelle.

Una vez resuelto, al menos en teoría, el problema de las telecomunicaciones, otra de las cuentas pendientes con el futuro parque empresarial de Morás es el acceso al agua. Descartada la captación del embalse, el Ayuntamiento arteixán piensa ahora en la compra de agua para abastecer a una superficie que ocupará cerca de seis millones de metros cuadrados.