«En el último año, el kilo de azafrán casi duplicó su precio»

A CORUÑA

El local de Bernardino Sánchez, en la Galera, lleva dos siglos vendiendo especies para Galicia e Iberoamérica

08 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Estos se van para Buenos Aires». «Llevo sesenta años fuera y viene algunas veces, cuando esta ciudad era todavía la capital de Galicia». «El pimiento que no sea picante, que no puedo tomarlo». «Estos no caducan hasta el 2011». La pareja, ella con acento argentino, él natural de «Mellid», se aprovisionaban de pimienta y azafrán en el único establecimiento de la ciudad dedicado a las especies: Azafranes Bernardino Sánchez, situado en la calle de la Galera. «Debe ser el comercio más antiguo de la ciudad», apunta Manuel Martí, del bazar Martí de la calle Real.

El olor característico a comino y azafrán se nota antes de entrar «y eso que hoy no estamos moliendo», explica Maripaz Vázquez Pampín. Es la responsable de un establecimiento en el que lleva trabajando 35 años; «antes estaba otra familia y nosotros no encontramos datos sobre el momento en el que se abrió este local», indica. De todos modos, el pasado mes de junio el conselleiro de Cultura, Roberto Varela Fariña, le entregó una distinción en la que figura que este comercio lleva más de 200 años abierto. Esta afable mujer es cautelosa con esos datos y apunta que, según algunas informaciones, «habría estado también en la calle de la Barrera, pero no lo sabemos».

Lo que sí confirma es que el edificio en el que se encuentra ahora, el número 44 de la calle Galera, fue reformado «y mientras duraron las obras estuvo ahí enfrente, en el número 41», explica antes de mostrar un listado de mercancías en el que figura hasta 80 productos distintos, desde media docena de variedades de pimienta hasta especias para condimentar callos, carnes, churrasco o morcillas, sin olvidar la hierba luisa, el romero, el jengibre, los cominos, la albahaca o el laurel.

Todo ello viene de fuera de Galicia. ¿Incluido el laurel? Pues sí, porque no se puede coger una rama y ponerla a la venta sin más, «tiene que pasar una serie de desinfecciones y aquí esto no lo hace nadie», sostiene.

En cuanto al producto estrella, el azafrán, relata algo sorprendente: «El 1 de noviembre del año pasado nos fuimos mi marido y yo a Consuegra, en La Mancha, a la fiesta de la recolección; resulta que habían venido los americanos y lo compraron casi todo y a un precio alto. Entre esos días y el 7 de enero de este año el kilo de azafrán subió 1.400 euros, además de los 50, 80 o 100 que iba subiendo en los meses anteriores cada vez que hacías un pedido». El resultado es que en el último año «casi duplicó su precio», por lo que en estos momentos ronda los 5.000 euros el kilo. Esto se debe sobre todo a que el azafrán español «es muy bueno; hace un tiempo empezó a llegar de fuera, sobre todo de Irán, pero era mucho peor».

Maripaz Vázquez explica que en este comercio «no compramos nada molido, porque nunca sabes lo que es». En este sentido, relata lo ocurrido cuando en varias zonas de Galicia se empezó a cosechar azafrán pero resultó ser una flor parecida que no tenía nada que ver y sospecha que alguna persona fue estafada al comprar lo que pensaba que era azafrán.

«Vendemos mucho para Sudamérica, porque tenemos muchos clientes que conocen el local desde hace años y cada vez que vienen se aprovisionan», indica. De todos modos, las provincias de A Coruña y Pontevedra también son abastecidas desde las dependencias de la calle Galera: «Cada mañana salen las furgonetas y los comerciales; por eso abrimos a las 9 de la mañana y estamos de lunes a viernes, no abrimos los sábados».

En cuanto al futuro, Maripaz Vázquez mantiene la esperanza de que el negocio tenga continuidad familiar, aunque por el momento no hay ninguna decisión sobre ello.