Cerca de 13.500 euros de carne. El 1 de agosto, el carnicero José Feliciano Cotelo Barca se casa en Anllóns, Ponteceso, con su novia Rosa Blanco. El menú del convite se va a salir de lo habitual, ya que servirá un chuletero de 70 kilos de buey gallego. En los últimos días, sacrificó en Xinzo de Limia a unas reses que le costaron 6.700 euros cada una, para que la carne llegue al día del enlace con la maduración óptima, unos dos meses. Como los bueyes dan para mucho, los otros tres chuleteros y el resto de la carne, los comercializará en la carnicería familiar y a través de su mayorista, Maestros Carniceros. «Lo que se presenta habitualmente como buey es, en realidad, vaca vieja. Todos los años se matan 6 u 8 bueyes gallegos que se marchan para Madrid o Barcelona. Esta vez, como también los quería para mi boda, los adquirí yo», comenta José Feliciano. Muchos clientes. Hasta finales de julio, el chuletón no estará listo para tomar, «pero otras partes como el jarrete, la espalda o la espaldilla salen antes, porque no aguantan tanto tiempo en cámara», explica este profesional, que se quiso fotografiar con el menú de su boda antes de sacrificarlo. Dice que, si los comercializase en Madrid, les sacaría más dinero, pero no se puede quejar, porque la demanda en A Coruña es alta. «Un chuletero es para mi boda, otro lo reservó el restaurante La Dehesa y otro el Club de Tenis. Las crocas el Comarea, la picaña El Secreto y la falda, por ejemplo, la quieren los de la peña O Miñoco de Miño», canta José Feliciano, que presume de carne. «Ni buey de Kobe ni nada. Es incomparable. Hay gente, en cambio, que prefiere pagar más por los productos de fuera que por un chuletón gallego», protesta el carnicero. Los de la peña. El carnicero mencionó a los de la peña O Miñoco que, precisamente, esta semana celebraron su tradicional fiesta. «Fue nuestro séptimo aniversario. En su día, un grupo de amigos que nos juntábamos para comer los viernes decidimos montar un choco y encontramos un local fantástico, la antigua estación de Miño», comenta Luis Mecías , el presidente del colectivo, que confirma que está interesado en le chuletero. Este año, el menú fue empanada, pulpo, carne ao caldeiro, y mojitos y vino tinto para beber.
Es un histórico club de fútbol betanceiro ya desaparecido. Fíjense si dejó huella en los que estuvieron en el equipo, que se celebró el 30 aniversario de su fundación, y asistieron más de un centenar de ex jugadores de los 300 que pasaron por el club entre los años 1979 y 1995. El encuentro sirvió para homenajear al creador del equipo y entrenador durante todo su historia, Luis Fernández , al que habría que concederle el título de sir , como a Álex Ferguson .
En los últimos días desfilaron por esta sección distintas promociones de alumnos de bachillerato, y todavía hay algunas pendientes, pero hoy les ofrezco la imagen de dos orgullosos alumnos del instituto de Adormideras con la revista Mapoula, que acaban de presentar. Recoge la actividad del centro en los últimos meses, varias entrevistas, incluida una a una profesora alemana; reportajes y hasta crónicas de viajes. Una publicación estudiantil de mucho nivel.