Negocios próximos a las obras de la calle Alfredo Vicenti tratan de mantener su clientela con ofertas originales y descuentos de más del cincuenta por ciento
13 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Promoción por las obras. Hasta un 60% de descuento en ropa y complementos». De esta manera un colorido cartel anuncia a los clientes la tienda Neo Cosmos que las obras no solo traerán molestias de ruido y dificultades de acceso a los compradores.
Situado en la céntrica calle Alfredo Vicenti, el negocio opta por una oferta poco convencional, que al menos detiene frente al escaparate a los paseantes y vecinos de la zona. «Gracias a este tipo de ideas, aquí notamos menos la crisis y los obstáculos que nos encontramos por el camino, en este caso, las incómodas obras que nos afectan desde hace meses y que ya parecen el cuento de nunca acabar», señalan desde el establecimiento.
Muchos establecimientos manifiestan sentirse perjudicados por estos trabajos, pero son pocos los que toman medidas ante un fenómeno que afirman «agrava todavía más una situación de crisis económica», manifiestan los comerciantes.
Nueva plaza, nuevas obras
La plaza del Maestro Mateo, justo al lado de Alfredo Vicenti, se rodea de materiales de obra y aceras abiertas. Este espacio público, casi a estrenar, está repleto de niños, lo que contrasta con el ajetreo diario de las excavadoras.
Para los comerciantes de la zona, la gente que atrae a la plaza la curiosidad por ver las obras, y que en ocasiones también se pasa por sus establecimientos, no compensa las molestias que acarrea este nuevo período de obras, unido al que ya les afecta desde hace meses, debido al difícil acceso de los coches a la calle. «Es un hecho que las obras dan trabajo por un lado, pero a nosotros nos están quitando ingresos por otros», denuncia el propietario de una de las tiendas del área.
La seguridad de los vecinos es otro asunto que motiva la preocupación en las inmediaciones de la plaza. «Con tanto niño correteando por la zona es un milagro que aún no hayamos tenido una desgracia», afirman las madres que vigilan el juego de sus hijos en el nuevo parque infantil.
San Nicolás, sin agua
Las obras en la calle de San Nicolás son las que más quejas motivan por parte de vecinos y comerciantes. Su estrechez dificultaba ya el paso en condiciones normales, y ahora se vuelve casi imposible, ya que las aceras comenzaron a abrirse hace meses. Ahora se pide turno para hacerse hueco en el frágil pasillo de madera que se ubica sobre arena si luce el sol y barro si llega la lluvia. Con un carrito de bebé la misión se vuelve imposible.
Los cortes de agua se presentaron en la última semana como la gota que colmaba el vaso. Peluquerías, cafeterías y otros establecimientos en los que este servicio básico es imprescindible anunciaban a sus clientes que no podían atenderlos.
«Lo peor es que los cortes de agua llegan casi por sorpresa», denuncian desde los establecimientos. Los obreros se muestran optimistas y pretenden dar por terminado el trabajo en las próximas semanas, pero tanto vecinos como comerciantes afirman no creerse nada y no tener otro modo de superar el mal trago que con resignación y buen humor.