Tello dice que no le gusta la obra, mientras que otro arquitecto se suma a las críticas y PSOE y PP callan
A CORUÑA
Las críticas del arquitecto Fernando Agrasar han generado un nuevo debate en la calle, en el que los políticos, por el momento, se muestran reacios a entrar.
Del gobierno municipal, el PSOE eludió ayer pronunciarse sobre la polémica, mientras que en el BNG, su portavoz, Henrique Tello, habló, pero lo hizo a título personal, diciendo que el monumento no es de gusto, pero evitó pronunciarse si a su entender debería ser retirado. «Nesta cidade últimamente pasa unha cousa: que a anécdota elévase a categoría sempre. Eu penso que hai temas máis importantes; agora, se digo a miña opinión, é contundente, a mín non me gusta, porque non me gustou nunca», consideró. No dio lugar a dudas, ya que repitió: «A min a estatua non me gusta, pero é cuestión de gustos».
El PP evitó ayer pronunciarse directamente sobre la obra escudándose en que en estos momentos ya existe un arquitecto encargado del proyecto, Alejandro Zaera Polo. «Le corresponde a él plantear su remodelación y decidir lo que se hace con todos los elementos que tiene la plaza, que deberá reformarse teniendo en cuenta un plan global porque llevamos dos años esperando a que se nos presente el proyecto de esta reforma y el único balance que tenemos los coruñeses son paseos y promesas del alcalde», indicaron los populares, que estiman que no se puede volver a cometer errores con una de las zonas más emblemáticas de la ciudad.
«Aunque todas las opiniones son respetables y pueden aportar ideas, en estos momentos le corresponde a Zaera plantear sus propuestas y no demorar más en el tiempo su presentación», consideraron desde el grupo popular.
El PP pide que la solución para el recinto sea «muy pensada y meditada porque las improvisaciones con las que ha actuado hasta ahora el gobierno local han provocado que no se realzase el valor de esta plaza emblemática».
Otro arquitecto se sumó ayer a la postura de Agrasar de introducir lenguajes estéticos actuales en el urbanismo coruñés. Felipe Peña, profesor de la Escola de Arquitectura, señaló que la escultura de la heroína «es casi una figura de Disneylandia, con ingleses, cañones, María Pita en la misma estatua» y valoró que «es como un pequeño cómic que bien podría estar en el patio de un colegio para que la viesen los niños».