Los hosteleros han acogido con críticas la intención del Ayuntamiento de instalar módems en los establecimientos hosteleros de las zonas acústicamente saturadas (ZAS) para controlar vía Internet el nivel de ruido -mediante la conexión de estos aparatos a los sonómetros que ya existen en los locales-. Aseguran que la ordenanza «no ha sido aprobada en pleno y, por tanto, no cuenta con plena validez».
Héctor Cañete, presidente de los hosteleros, recuerda al gobierno local que dicha normativa «se encuentra recurrida en el juzgado lista para sentencia y que si esta resultase nula, todas las actuaciones que se están llevado a cabo derivadas de ella deberían ser revocadas y, en cualquier caso, indemnizadas».
Asimismo, Cañete demanda precaución tanto en las medidas que se lleven a cabo con los sonómetros como con las licencias que no permitan la apertura de nuevos locales, y asegura que se recurrirá en el juzgado cada actuación.
Esta nueva medida, que, según el Concello, aumentaría la presión sobre los excesos en la contaminación acústica, sometería a la instalación de este sistema telemático a un total de 90 locales pertenecientes a los grupos 2, 3, 4 y 5 y a todos aquellos con licencia para llevar a cabo su actividad dentro de los límites de la zona afectada.
Una medida «innecesaria»
El módem, que costará 600 euros, se encargaría de remitir on-line a un centro de control ubicado en dependencias municipales el nivel de ruido que se registre en cada local.
Los hosteleros, ante la obligatoriedad de instalar el mecanismo en un plazo de dos meses, tachan de «innecesaria» la medida, ya que, según ellos, «el problema se encuentra principalmente en las calles». Por ello, mantienen que otras medidas de disciplina urbanística solucionarían el problema «sin necesidad de recurrir a medidas extremas».
Héctor Cañete también calificó de «inoportuno» el proyecto del Ayuntamiento, porque, afirmó, se llevaría a cabo «en un tiempo de crisis económica». Dijo, además, que el gasto sería «superfluo».
Otras soluciones
Desde la asociación de empresarios se reivindica que, ante un problema «de tal magnitud», no se ha tomado en serio la idea de habilitar una zona de hostelería específica para los pubs nocturnos, dos veces propuesta por esta organización.
«Proponemos de nuevo que la dársena del puerto sea habilitada para la ubicación de los pubs nocturnos, y evitar así las molestias de ruido. La gente se desplazaría sin problemas y se solucionaría tanto el problema del ruido interior de los locales como de las calles que los rodean».
Entre otras medidas, el gobierno municipal aprobará el lunes las ayudas que llevan solicitando durante años los vecinos del Orzán y particulares de las zonas acústicamente saturadas . Se trata de subvenciones para la remodelación y aislamiento acústico de viviendas y locales del Orzán e inmediaciones.