Curtis le dedica una vía al alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, que descubrió la placa en la casa en la que nació
30 mar 2009 . Actualizado a las 11:46 h.En la placa anaranjada que da nombre a la calle que está al pie de la vía, bien podría poner «Avenida de Josecho». Pero tampoco es cuestión de tomarse tantas confianzas, así que lo que se lee es «Avenida de José Antonio Sánchez Bugallo».
La placa con su nombre la descubrió ayer en Teixeiro, su patria chica, el alcalde de Santiago, en un acto emotivo al que acudieron vecinos, alcaldes, concejales, familiares y, en definitiva, amigos todos de aquel pequeño Josecho que llegó a convertirse nada menos que en regidor de la capital de Galicia.
Bugallo nació en 1954 en la misma casa sobre cuya fachada se ha colocado el rótulo, encima del bajo que ocupaba el bar Pereiral. Su padre era factor de la Renfe y allí pasó sus primeros años el hijo de Carmiña, que tuvo por banda sonora y como canción de arrullo el chacachá del tren.
La inauguración de la avenida de Josecho no pudo ser más entrañable; las siglas políticas quedaron en segundo plano. El alcalde de Curtis, Javier Caínzos, del Partido Popular, utilizó un micrófono conectado a la megafonía de un coche para explicar que la decisión de dedicarle un lugar en el callejero de la localidad al regidor compostelano se tomó el 31 de octubre del año pasado. Y desveló cuál fue la primera reacción de Sánchez Bugallo cuando lo llamó por teléfono para comunicarle tal iniciativa: «O día que o chamei e lle trasladei a proposta -dijo- contestoume: ¡Estás de coña!».
Josecho no se creía merecedor de semejante honor, sobre todo porque, como le dijo a su homólogo de Curtis, «aínda non morrín».
El regidor agradeció la amabilidad de los actuales propietarios de la casa en la que nació Bugallo, que cedieron gustosos su pequeña parcela de la fachada para que luciese la placa dedicada a tan ilustre vecino.
Sobre las doce y cuarto del mediodía, el homenajeado tomó el micrófono y no escatimó en agradecimientos «nun momento entrañable e inesperado».
El alcalde de Santiago bromeó señalando que, por norma general, las calles y los homenajes se hacen «cando un acaba de morrer ou lle falta pouco», dicho lo cual reparó en la «enorme responsabilidade, sobre todo cos que viven na rúa» que supone que el nombre de uno vaya ligado a una avenida: «Non podes facer nada que supoña que os veciños se poidan sentir lastimados o día de mañá».
Recuerdos
Bugallo desgranó algunos de los recuerdos de su infancia, señaló las casas de estilo colonial que su propia familia construyó cuando regresó de la emigración a Cuba, en los años veinte, y se mostró orgulloso de sus raíces.
Como si estuviera preparado, un tren de mercancías interrumpió a las 12.22 el discurso del homenajeado, lo que le dio todavía más emotividad a quien nació justo frente a las vías.
Los tiempos de la escuela, el maestro don Pedro, el tío Jesús, Pereiral, Floro, que le cortaba el pelo, o la farmacia de Sagrario fueron algunos de los recuerdos que vinieron a la cabeza de Josecho. «A xente de Teixeiro ten unha característica especial, a súa extraordinaria sociabilidade, sempre acabo ceando con eles cando vou a Arxentina», terminó el alcalde justo antes de descubrir, acompañado por su madre y por su hija, la placa.
Al acto asistieron el presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda; el alcalde de Ames y presidente de la Federación Galega de Municipios y Provincias, Carlos Fernández; el alcalde de Lugo, Xosé López Orozco -que prefirió permanecer en la zona del público-; y varios ediles de los distintos grupos polúticos de Curtis y Santiago, antes de celebrar una comida de confraternidad.