«Uno de los mitos es que en los museos solo se lo pasan bien los niños»

A CORUÑA

El director técnico de la Casa das Ciencias está satisfecho de la reforma hecha en un centro que recibe 100.000 personas al año

23 mar 2009 . Actualizado a las 11:50 h.

Lleva desde 1997 como director técnico de la Casa das Ciencias, lugar que visitó la primera vez el año que abrió y a donde volvió un año más tarde para hacer un cursillo de iniciación a la astronomía en el planetario. Este licenciado en Física por la USC afirma: «La existencia de la Casa das Ciencias me ayudó a decidir la carrera, además siempre me interesó la divulgación». Comenta que en su trabajo no existe la monotonía y que lo que más valora es la calidad de la docena de personas que componen la plantilla de ese museo científico. «Trabaja gente muy buena y muy reconocida», matiza.

«Por este edificio, desde el 85, han pasado más de 3 millones de personas y se les invita a que manipulen, a que toquen, aunque solo sea por el desgaste había lugares que necesitaban renovación. Con esta reforma hemos puesto el kilometraje a cero», explica a la hora de hablar de la reciente remodelación del centro. Considera singular el inmueble y cree que era una asignatura pendiente permitir el acceso al planetario a las personas con problemas de movilidad, para las que ahora existe una plataforma elevadora.

Respecto a los módulos, apunta que es necesario una renovación según los intereses de los ciudadanos. «Hace 10 años nadie hablaba del cambio climático», comenta. Afirma que la primera planta de la Casa das Ciencias es lo que define al centro e indica que los módulos interactivos permiten al público en general que investigue, que se genere preguntas y que busque las respuestas. Pérez Maldonado explica que intentan siempre ofrecer los diez temas más candentes y dice que hay algunos que afectan a cuestiones no estrictamente científicas, como pueden ser el tema de las células madre o las clonaciones, que solo se pueden debatir si se entienden bien la ciencia. «Hay aspectos de la ciencia que los medios de comunicación cuentan mejor que nadie», considera.

Estima que el objetivo de un lugar como la Casa das Ciencias es ofrecer una oferta cultural con una vertiente lúdica y formativa. «Uno de los mitos que rodea a los museos de ciencia es que los niños lo pasan bien, no me cabe duda, pero también los adultos. Solo la mitad de los 100.000 visitantes anuales que tenemos son escolares», indica y resalta que este febrero se incrementó la afluencia en 5.000 personas con respecto al año pasado. «Cuesta encontrar otra ciudad con tres museos de ciencia y que se complementen tan bien», puntualiza y considera un reconocimiento a la apuesta que hizo la ciudad por la divulgación científica el que la sede de Museo Nacional de Ciencia y Tecnología se abra en A Coruña. «Es muy sano que no todos los centros que son nacionales estén en Madrid», apostilla.