El presidente de su federación indica que tras un atraco muchos trabajadores se dan de baja y no vuelven
18 mar 2009 . Actualizado a las 15:06 h.Los comerciantes achacan a la crisis económica la actual oleada de robos y atracos que afecta a muchos de los establecimientos de la ciudad. Por ello, teniendo en cuenta que el futuro pinta negro, reclaman un mayor número de efectivos de la Policía Nacional en la ciudad para contrarrestar esa actividad delictiva. «En Madrid no están poniendo toda la carne en el asador en un tema como este», sostiene Jose A. Ferreiro, de la Asociación de Comerciantes y Empresarios de Matogrande.
Se refiere al número de agentes del 091 que operan en la ciudad, una cifra que, según su visión, no se corresponde con la necesidad de seguridad ciudadana de esta: «Desde hace unos seis meses la delincuencia ha aumentado y la vigilancia, sin embargo, continúa siendo la misma». Para Ferreiro, el tipo de robos que se dan indican claramente el origen de todo en la crisis: «En Matogrande roban comida en los supermercados. En las farmacias están temblando y muchos comercios están cerrado antes de la hora para no tener problemas de hurtos».
La opinión sobre carencia de agentes policiales también la comparte José Salgado, de la Asociación de Comerciantes de los Mallos, que apunta que, «más que darse hechos delictivos concretos, se está extendiendo una gran sensación de inseguridad entre las personas». Salgado pide «policía paseando de uniforme en la calle». Considera que ello es muy importante «porque tranquiliza mucho a la gente, al mismo tiempo que disuade a los delincuentes». Precisamente, por las constantes noticias de robos y asaltos, la gente necesita , a juicio de Salgado, ese apoyo psicológico: «Al no ver a la policía, se produce esa sensación de inseguridad».
Carlos Lourido, de la Asociación de Comerciantes de Ángel Senra y los Nuevos Juzgados, coincide en su visión del origen de la situación: «Es una situación preocupante de la que aquí, por la zona, por ahora nos vamos salvando, pero la situación no pinta nada bien». Lourido se remonta a la figura del sereno: «Sería muy eficaz para este tipo de historias».
Por su parte, en la Asociación de Comerciantes del Distrito Picasso consideran que «todo lo que sea incrementar la presencia de la policía en la calle es importante». Así lo indica su presidente, Rolando Rodríguez, que apela a la figura del policía de barrio.
Coordinación entre cuerpos
Desde la Federación Provincial de Comercio, se considera que la situación tiene «una difícil solución». Su presidente, Miguel Agromayor, sostiene que la petición de un mayor incremento de agentes de la Policía Nacional es comprensible, pero pone en duda que ello sea posible. «La situación de crisis económica es común a todo el país y el porcentaje de A Coruña ahí es mínimo», apunta.
Para Agromayor lo deseable sería que existiera un esfuerzo de coordinación entre la Policía Local, la Policía Autonómica y la Policía Nacional para que el rendimiento de estas fuera más efectivo. Para ello propone, una rebaja de la vigilancia de tipo institucional y que esta se desplace más a las calle. Esta y otras ideas se las expondrá en persona al delegado del Gobierno, Manuel Ameijeiras, en una próxima reunión que ha solicitado con él.
El presidente de los comerciantes hace hincapié en el tipo de víctimas de estos delitos, generalmente dueños o trabajadores del pequeño comercio. «Son los más perjudicados porque, además del perjuicio económico, esto influye mucho psicológicamente. Si una persona sufre un atraco, en muchos casos no vuelve a trabajar. Se dan de baja y no vuelven», dice.