El Fórum Orienta 09 reunirá hasta el sábado en el recinto ferial a 20.000 jóvenes en busca de guía para decidir su futuro en las aulas de enseñanza superior
12 feb 2009 . Actualizado a las 11:42 h.Brujulear, brujulearon bastante. Y alguno incluso llegó a destino descubriendo alguna vocación oculta o reafirmando sus gustos para su profesión de futuro. Alrededor de 5.000 chavales de institutos de toda Galicia coincidieron ayer en una misma excursión, la visita al Fórum Orienta 09, con la que el recinto ferial, ya de mañana, dio envidia al mismo Coliseo por semejante afluencia de público. No había concierto de los de cerveza en mano, pero no faltaron tampoco las actuaciones en la Feria del Ensino Superior en Galicia, ya que las enseñanzas musicales y artísticas también contaron con stand propio en los más de 11.000 metros cuadrados dispuestos en ExpoCoruña.
Sin casi libros y con mucha tecnología y márketing visual, el foro para estudiantes de secundaria y bachillerato reunió una muy atractiva muestra de lo que los jóvenes gallegos podrán encontrarse los próximos años en las aulas que decidan ocupar, ya sea en alguna de las facultades y centros de las tres universidades gallegas, ya en los institutos de formación profesional, en los conservatorios de música y danza o en las escuelas de arte.
«Eso no te sirve ni para... lo estudió mi prima y mira en lo que está trabajando», comentaba una joven ante el puesto de una de esas titulaciones con mala prensa en lo que a inserción laboral se refiere. Las perspectivas de futuro, para los más prácticos, o los gustos personales, para los más vocacionales, dirigieron el recorrido por los distintos puestos, algunos con ganchos añadidos y todos con el atractivo sumado de las performance , los números de baile, los malabares, las clases prácticas de escalada o las piruetas de los zancudos subidos a unos muelles que amenizaron la concurrida visita. Porque además de orientación, la feria incluyó una parte de diversión y bastantes dosis de información práctica sobre la selectividad, los procesos de matriculación, las residencias universitarias, las becas e incluso las posibilidades de cursar estudios en el extranjero a través de los programas Erasmus o Leonardo.
Un coche propulsado con energía solar, un gorro muy parecido al de las mechas pero para registrar la actividad cerebral, un taller para comprobar los problemas de movilidad de personas con discapacidad, experimentos físicos, químicos, obradoiros con robots, demostraciones de diseño de muebles o moda, una exhibición de peluquería, un trivial de lenguas, una presentación audiovisual para explicar para qué sirve la filología o un monopatín virtual son solo algunas de las paradas que los jóvenes visitantes pueden hacer en el recorrido por los diferentes puestos de la muestra y que ayer realizó la conselleira de Educación, Laura Sánchez Piñón.
Se paró, por ejemplo, ante el llamativo módulo del instituto Cruceiro Baleares (antigua Universidad Laboral) donde se sentó ante un simulador con el que se practica la entrada en el puerto coruñés de un gran petrolero. Alrededor de una hora se detuvo la responsable de Educación en el fórum, y se prestó incluso a participar en otra de las más de 200 actividades previstas sentándose en el set de informativos de la Escola de Imaxe e Son, que cuenta con su particular televisión en el recinto ferial. Allí la conselleira no solo habló de las posibilidades de especialización que se abren con Bolonia, de la acreditación automática de los títulos a nivel europeo o de la elevada integración laboral, hasta el 80%, que obtienen en los primeros seis meses los que concluyen estudios de formación profesional.
Su paso por el plató televisivo sirvió, además, para aportar alguna otra referencia a la jovencísima audiencia que, momentos antes, barruntaba sobre la comitiva de adultos que se coló entre los vaqueros, las palestinas y las bambas. «Ahí va algún político, fijo, porque tanto traje...», comentaba uno de ellos a un paso de la universidad, y de su estreno en las urnas. Entre los de corbata se escucharon también comentarios, la mayoría invocaciones nostálgicas a una vuelta imposible a los campus. Aunque fuese sin brújula de orientación para elegir carrera.