La Casa das Ciencias incorpora la plena interactividad con los módulos estrenados ayer y un planetario digital en el que muestra a los terrícolas invadiendo Marte
29 ene 2009 . Actualizado a las 14:29 h.El manzano de Newton mostraba ayer sus ramas desnudas en medio de un panorama desolador de árboles derribados. En la entrada de la Casa das Ciencias un reloj se movía al revés y parecía marcar las doce y cinco cuando en realidad faltaban cinco minutos para el mediodía. «Es para mirar la hora en un espejo», explicaba un técnico de la casa. Los 125 kilos de la esfera maciza de latón del péndulo de Foucault seguía balanceándose con parsimonia, mostrando que el planeta seguía girando. Poco a poco, decenas de personas se congregaron alrededor del péndulo para asistir a la reinauguración de estas instalaciones.
Xosé Antonio Fraga, director de los museos científicos coruñeses, ejercía de anfitrión, satisfecho de la docena de nuevos módulos que estrenaba la Casa das Ciencias, además del planetario digital, donde se proyecta un trabajo sobre la invasión terrícolas de Marte o el acceso al mismo para los discapacitados.
No todo eran novedades, porque a un par de metros del lugar donde hablaban las autoridades y a espaldas de numerosos fotógrafos, seguía surgiendo la vida en uno de los módulos que más éxito tiene entre los visitantes y que por ello se sigue manteniendo: el nacimiento de los pollos a partir de los huevos.
La concejala de Cultura, María Xosé Bravo, hacía un encendido llamamiento a la colaboración de museos científicos con otras instituciones y por ello indicaba a sus responsables que su presencia en el acto «non pensedes que é por casualidade».
Por el cañón de la escalera se perdían los 14 metros de cable de los que pende el péndulo de Foucault, mientras Guillermo Brea recordaba la importante inversión de Caixanova (más de 300.000 euros) en la renovación de estas instalaciones. Luego, tras retirar el clip a sus cuatro folios de discurso, Javier Losada recordaba los duros comienzos de la Casa das Ciencias, hace 23 años, mirando a Ramón Núñez, situado en primera fila de los asistentes. Losada evocó la pregunta de un joven visitante después de salir del planetario: «Y por el día, ¿dónde guardan las estrellas?»; el alcalde recordó que este había sido el primer museo científico de titularidad pública y que los sueños de tantos visitantes se habían trasladado «al corazón de los ciudadanos coruñeses».
El recorrido de los asistentes por los nuevos módulos mostró que estos son plenamente interactivos y ya en el planetario, el responsable del mismo, Marcos Pérez, restaba lirismo a la mítica pregunta del joven visitante: «Ahora las estrellas las guardamos en un disco duro».