Alberto Rey, que posee dos parcelas incluidas en el programa, señala que los vecinos no se oponen a las promociones protegidas, sino «al modo en que se hacen»
30 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Quieren vivienda protegida, pero sin que ello suponga expropiaciones forzosas de sus parcelas. Así lo han manifestado los afectados por el plan sectorial de la consellería en el municipio de Arteixo en varias reuniones multitudinarias que ellos mismos organizaron desde que la Xunta presentó el proyecto. Alberto Rey es el propietario de varias fincas en Oseiro en las que la Xunta prevé la construcción de vivienda protegida.
De ejecutarse el plan como está planteado, a este vecino de Arteixo le expropiarían alrededor de siete mil metros cuadrados que posee «de toda la vida». La familia de Alberto Rey tiene una panadería en la parroquia de Oseiro, cuyo almacén también está incluido dentro del proyecto. «Tenemos dos terrenos, uno de 5.000 y otro de 2.000 metros separados por la carretera, donde se quieren hacer viviendas de protección oficial», señala Alberto Rey Pérez.
Más de 1.000 personas
Este arteixán forma parte de la Plataforma de Afectados por el Plan Sectorial de Vivienda, que en los últimos días organizó una serie de encuentros en las parroquias de Oseiro, Seixedo, Pastoriza y Arteixo a los que acudieron más de mil vecinos, según el colectivo. La alta participación en las convocatorias evidenció la preocupación que existe entre los vecinos por el plan de la consellería y el rechazo que provoca entre los afectados y la población en general.
Reunión
Alberto Rey fue uno de los representantes de los vecinos en la reunión que mantuvieron la semana pasada en la consellería. Según señala, durante ese encuentro Daniel Pino, el director del Instituto Galego de Vivenda, les planteó que «si Arteixo no quiere plan, no habrá plan». Aunque el objetivo de la plataforma es excluir al municipio del programa, esta afirmación no sentó muy bien entre los vecinos.
«Queremos viviendas de protección oficial, pero las queremos desarrollar nosotros según el plan xeral de ordenación municipal, no que las desarrollen desde los despachos de Santiago», señala Alberto Rey, que añade: «Hay que recordarle al PSOE y al BNG que en las elecciones municipales incluían como puntos del programa electoral desarrollar el PXOM para conseguir vivienda protegida». Aunque indica que los vecinos cuentan con el apoyo del equipo de gobierno actual en todo momento, quiere «hacer este recordatorio para que el gobierno local se haga fuerte ante la Xunta, para que luego no le ponga impedimentos para construir vivienda protegida, el 40% como indica la ley».
Alberto Rey es uno de los seiscientos afectados que ya ha plasmado su firma para promover la realización de actuaciones conjuntas. «Ya tenemos más de seiscientos firmas, pero debe haber más de mil vecinos afectados».