«Falta cultura de ir al logopeda»

A CORUÑA

Ana Vázquez preside un colectivo que quiere estar presente en la sanidad, la educación y los servicios sociales

23 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ana Vázquez (Ribeira, 1969) dirige los primeros pasos del primer Colegio de Logopedas de Galicia. -Un proceso largo.

-Hemos tardado pero, por fin, este verano se impulsó. Falta la publicación en el DOG, pero ya somos colegio legalmente constituido. -¿Por qué ese interés por constituir un colegio?

-Hacía mucha falta. Esta es una profesión que, como diplomatura, comenzó a impartirse aquí en el 96. Se venía ejerciendo antes sin estudios oficiales y existe mucho intrusismo. Necesitamos regular la profesión, por los profesionales y por los usuarios.

-¿A cuánta gente afecta?

-De la Universidad coruñesa han salido ya 500 diplomados. Recibimos llamadas todos los días. Además, ya existían profesionales antes, que habían hecho otras titulaciones, y ahora lo que se va a hacer es habilitar a aquellos capacitados.

-¿El objetivo principal?

-Dotar a los profesionales de un apoyo, una regulación, y asegurar el conocimiento y la formación continuada, además de abordar toda la problemática y los intereses de los colegiados.

-¿El intrusismo es el principal problema?

-Es uno de los grandes problemas, pero trataremos de filtrar y colegiar a los que tienen capacitación y llegará un momento en que el que no esté colegiado no podrá ejercer. Ahora mismo estamos difundiendo en qué consiste nuestro trabajo y queremos llegar a la administración, porque apenas tenemos presencia servicios públicos. No hay en educación, en servicios sociales, en centros de tercera edad, apenas en el ámbito sanitario... solo hay ocho plazas en los hospitales cuando las necesidades desbordan.

-¿Qué pasos se están dando?

-Ya hemos iniciado contactos con la administración. Todos los responsables coinciden en la importancia del logopeda, pero todavía no hemos llegado a la puerta que se abra y diga, vale, vamos a crear la categoría.

-¿Por qué los logopedas deben estar en educación, sanidad, servicios sociales...?

-Intervenimos en el habla, el lenguaje, la voz, la audición, la deglución, la escritura y la lectura, y en los problemas de comunicación. Los logopedas somos, principalmente, clínicos. Ahora que la población envejece crecen los problemas de pérdida de capacidades intelectuales... no se estaba haciendo nada por estos afectados más que la medicación, cuando los fármacos combinados con terapias impiden que evolucionen estos trastornos. Hay estudios que demuestran que en personas que han perdido capacidad de comunicación, que sufren aislamiento, se acelera la mortalidad.

-¿Y los colectivos jóvenes?

-No solo aumentan los problemas de la vejez, sino las secuelas por accidentes de tráfico, drogas, daños cerebrales... Si ahora mismo nos parásemos a pensar en todas las personas susceptibles de necesitar de nuestro trabajo, seríamos insuficientes. Tan solo hay que pensar en la cantidad de personas mayores o en la población sorda, que son más de 65.000 personas en Galicia. O en los profesionales con problemas de voz, como profesores, actores o locutores.

-¿Y en la escuela?

-Nosotros apostamos por crear equipos multidisciplinares con profesores de audición y lenguaje y psicopedagogos.

-¿Los facultativos no demandan su intervención?

-Falta aún cultura de ir al logopeda. Aún hay quien piensa que es un lujo. Y entre los médicos hay un poco de todo. Tenemos buenas relaciones con algunas especialidades, pero hay médicos que siguen sin recomendar el logopeda por desconocimiento. Sucede un poco como ocurría hace unos años con los fisioterapeutas. Entonces, no se creía en la disciplina y hoy nadie discute su papel.