La polémica del suministro del agua en A Coruña y las constantes quejas por parte de muchos vecinos pueden llevar a la intervención del Valedor do Pobo. Así lo confirmaban desde esta oficina indicando que, en estos momentos, solo se está estudiando esa posibilidad con la información disponible. A lo largo de la semana se sabrá si finalmente media o no.
La asociación del consumidores de Coeticor, la que impulsó en la ciudad una reclamación colectiva sobre la supresión de la tarifa plana, indica que en esta causa no puede intervenir. Según explican, al tratarse de un conflicto en el que el ciudadano reclamaría contra la administración (en esta caso, el Ayuntamiento de A Coruña), la del Valedor do Pobo es la figura por la que la ciudadanía tendría que canalizar sus quejas.
Entre los afectados por el agua con mal sabor y olor (en algunos casos también se denunciaban episodios de turbieza), muchos reclamaban el hecho de que, siendo consumidores habituales de agua del grifo, tuvieran que verse en la obligación de adquirir agua embotellada, porque esto supone un gasto a mayores.
Por otra parte, los análisis que Augas de Galicia encargó la pasada semana todavía no se han hecho públicos. Se trata de una segunda tanda de pruebas, tras examinar varias muestras en sus propios laboratorios y descartar por completo un origen químico a las deficiencias detectadas por los consumidores. De estos segundos exámenes se encargan laboratorios universitarios mucho más sofisticados, así como los de la sede barcelonesa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Con estos, mucho más minuciosos, se pretende dar con la causa de los males, que pueden tener un origen de tipo microbiológico.
Afectados
La polémica por el estado del agua surgió la semana pasada de manera mayoritaria. En varios enclaves de la zona centro, como el Orzán, la calle Real, la plaza de Pontevedra, la Marina o el Ensanche, muchos de sus residentes sostenían que los problemas vienen de principios de mes. En los supermercados de estas zonas se ha constatado un incremento de la venta de agua embotellada y los vecinos aseguran que con solo abrir el grifo ya se aprecia el mal olor.
Luego, en cuanto al sabor, se aduce que el agua tiene un gusto metálico o terroso. En algunos casos, se relacionó esta calidad del agua con problemas de tipo estomacal, pero Gerencia de Atención Primaria de A Coruña descartó este extremo.
Otro de los puntos que más quejas registró es la zona del entorno de las Conchiñas, Bens, Labañou, el Castrillón y Zapateira.