Ladrones de «pata negra»

La Voz

A CORUÑA

Una manada de jabalíes destrozó durante la madrugada del domingo la huerta de Dorinda y José, dos agricultores carraleses. La parcela, situada en el lugar de Gosende, parroquia de Tabeaio, fue víctima de numerosos desperfectos causados por media docena aproximada de cerdos salvajes.

«Desfixeron as nabizas, os repolos e as coliflores», asegura José Ínsua, que cada año asiste impasible al saqueo de su finca por parte de los animales. «Cada ano pasa a mesma historia, aínda que este ano foi demasiado, fixeron máis dano que nunca», asegura. Entre abril y agosto, las patatas de su finca fueron devoradas «máis de dez veces» por los temerarios verracos.

Numerosos vecinos de la zona fueron testigos de las incursiones de las bestias durante el pasado domingo. «Varios veciños viron oito ou nove xabaríns asexando, e está claro que non os podemos matar, porque vamos nós ao caldeiro. Sentímonos impotentes», señala Ínsua, que se puso en contacto con el Seprona para intentar encontrar una solución a su problema. «Estou desesperado. Dependemos da horta para vivir e temos que comer todos os días», afirma apenado este hombre, apodado El santo en el lugar, por su afición a rezar rosarios constantemente.

La incursión porcina, realizada con nocturnidad y alevosía, ha supuesto un verdadero drama para la economía del matrimonio. «Os porcos bravos veñen tanto por aquí que nos deixan sen nada», añade Dorinda. La pareja acude todos los días al mercado a vender los productos que cultivan. Dorinda, en un alarde ecologista, reclama una solución efectiva: «Os animais teñen fame e saen do monte, xa se sabe que eles non saben se fan ben ou mal. Pero nós queremos unha solución e que non veñan máis aquí».