El río Quintas continúa vertiendo aguas fecales en la ría de O Burgo, para desesperación de los mariscadores que trabajan en la zona. «Está peor que el miércoles, cuando empezó. Y ahora tiene un color más amarillento. Es una verdadera salvajada», explicó Jesús Vázquez, miembro de la directiva de marisqueo a pie de la Cofradía de Pescadores de A Coruña. «Volvimos a llamar al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), y una vez más nos pasaron con el 092. La Patrulla Verde de la Policía Local volvió, pero nos dijeron que hasta el próximo lunes no van a disponer de un mapa, para saber por dónde discurre el río y localizar la procedencia de los vertidos», señaló.
Vázquez apuntó que en esta ocasión Augas de Galicia sí se personó en el lugar. «Vino una chica que estuvo tomando muestras por la mañana, pero no eran válidas y tuvo que repetirlas por la tarde. A ver qué conclusiones pueden sacar», dijo. Por otro lado, el joven directivo confirmó que una denuncia formal contra la situación está en marcha. «Les preguntamos cómo teníamos que hacer para poder presentarla. El lunes iremos hasta el Ayuntamiento para pedir que técnicos de Medio Ambiente se encarguen de inspeccionar el asunto», manifestó Vázquez.
De todas formas, el pesimismo empieza a apoderarse de los mariscadores. «Es una pena, porque llevaba más o menos desde mayo sin dar ningún problema. Pensamos que estaba arreglado y, de repente, volvemos para atrás», concluyó el miembro de la cofradía coruñesa.