Dos porteros que trabajaban en la discoteca Green en el 2005 serán juzgados el próximo 2 de septiembre por un presunto delito de lesiones. Debido a ello, la fiscalía solicita una pena de prisión de un año y seis meses en cada caso.
Los hechos se remontan al 1 de noviembre del 2005, cuando uno de los acusados, en el ejercicio de sus funciones como portero, propinó un puñetazo en los labios a un cliente que acababa de ser expulsado del local. Eran las 6,30 horas y este, según se expone en las conclusiones provisionales, pedía explicaciones por haber tenido que salir por la puerta de emergencia cuando recibió el golpe.
Mientras todo esto ocurría, otra de las personas que trabajaba como portero en el local tuvo otro encontronazo con un amigo de la primera víctima. El agresor ese día estaba en la discoteca en calidad de cliente, puesto que no trabajaba al estar de vacaciones, y expulsó de la discoteca al chico dándole un fuerte puñetazo en la nariz cuando lo llevaba hacia la puerta principal del local.
El primero de los golpeados sufrió una herida en el labio superior, dejándole como secuela una cicatriz lineal de un centímetro que le causa ligero perjuicio estético. El golpe que padeció su compañero le generó una fractura de huesos propios y una contusión en el labio, de las que no le quedaron secuelas.
Debido a ello, además de la solicitud de la correspondiente pena de prisión, la Fiscalía solicita al juez que condene al acusado a pagar una indemnización económica de 995 euros en el primer caso, y de 340 euros en el segundo.