Al menos 13 personas murieron anoche y 140 resultaron heridas, muchas de ellas gravemente, por la explosión de dos bombas en un barrio obrero de Estambul, informaron las autoridades turcas. El gobernador de la metrópolis euro-asiática, Muammer Guler, calificó el incidente de «atentado terrorista». Guler descartó la posibilidad de que el autor de este atentado fuera un terrorista suicida y dijo que hubo dos bombas, situadas en cubos de basura y detonadas por control remoto. Fuentes de la policía señalaron en Ankara que «todo indica» que el ataque fue perpetrado por el ilegal Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Las explosiones se produjeron pocas horas después de ataques del ejército turco contra posiciones del PKK en el norte de Irak. «No es la primera vez que activan una bomba de señuelo y luego otra más potente», explicaron.