De la veneración que tradicionalmente sienten los marineros por la Virgen del Carmen da fe el hecho de que sigan celebrando por todo lo alto su festividad a pesar de los trámites que tienen que cumplir para conseguirlo. En Marín, como en otros muchos lugares, no perdonaron la procesión a pesar de que los barcos participantes tienen que enviar a Capitanía un listado de las personas que viajan en cada barco participante.
Aunque el sentimiento es el mismo de siempre, la seguridad ha primado nuevamente entre los marineros, que no quieren ningún susto (ni multa) el día de la patrona.
Desde Ribadeo a A Guarda, en todas las comarcas costeras se festejó el 16 de julio. En A Mariña lucense, Burela celebró hace más de un mes la fiesta y Celeiro lo hará el domingo 27. En Ferrolterra, Cariño fue el centro de actividad en la jornada de ayer, con salida de los barcos, mientras que en A Coruña se celebró una multitudinaria procesión.
Una de las procesiones más importantes de Galicia tuvo lugar, un año más, en Camariñas, pero también en Corcubión hubo desfile, así como en Zas y Corme. En Muros es fiesta grande y en Cabo de Cruz (Boiro) la actividad marinera se paraliza durante la mañana. Al otro lado de la ría, en Arousa, Cambados y A Illa, esperan al domingo para celebrar a su patrona, mientras que O Grove la homenajeó ayer. En la celebración de Marín participaron tres remolcadores, todos con seguro propio y una póliza especial de la cofradía de pescadores; y algo similar en Bueu, donde está asegurado el barco en el que fue la Virgen, el bateeiro Molubesa.
La Virgen del Carmen de Darbo se traslada en coche hasta el puerto de Cangas, donde medio centenar de barcos la esperaba para pasear hasta Ons.