Un nuevo error al abrir una zanja ocasionó ayer un importante escape de gas en la calle Polígono, en O Temple. Operarios de la empresa Ferorsa, contratados por el Concello de Cambre, realizaban tareas de mejora en las aceras y de mantenimiento de la red de pluviales. A las 12.45 horas, según explicaron testigos presenciales, una máquina retroexcavadora, que estaba en esos momentos abriendo una zanja, rompió la canalización del gas. El Concello pedirá a la Consellería de Industria que abra una investigación urgente sobre lo sucedido.
El fuerte olor alertó a los vecinos. Algunos relataban, poco después, el susto vivido y no pocas voces denunciaban que accidentes como el de ayer ya han sucedido varias veces en la zona. Los vecinos del número 1 de la calle Polígono decidieron ellos mismos desalojar el inmueble. Los bomberos solo les habían recomendado cerrar la ventanas y permanecer en sus casas.
Los mismos testigos explicaron que los operarios se dieron cuenta del peligro de inmediato y que «salieron corriendo al momento». Durante casi 45 minutos la tubería continuó expulsando gas. No fue hasta las 13.27 horas cuando operarios de Gas Galicia cerraron la válvula que controla el suministro. Durante ese tiempo, los bomberos -se desplazaron hasta el lugar equipos de Protección Civil y Policía Local y bomberos de Cambre y Arteixo- procedieron a pulverizar agua sobre la tubería rota para neutralizar el gas. David Pisani, portavoz de los bomberos cambreses, indicó que «el escape de gas ha sido importante», debido a ello el tráfico tuvo que ser cortado y desviado en dirección a la entrada de la autopista, para evitar que los vehículos pasasen por la glorieta de O Temple. Los bomberos también explicaron que durante casi 45 minutos la tubería continuó emanando gas porque «no se puede cortar de golpe porque se pueden crear bolsas de gas».
Los vecinos habían avisado
Los propios residentes en la calle pararon la semana pasada las obras porque «estaban destrozando las aceras y picando justo encima de nuestros trasteros y garajes». Además aseguraron que ya habían advertido al Concello de que las tuberías del gas pasaban justo por donde ayer se produjo el incidente. Desde el Ayuntamiento se intentó tranquilizar a los vecinos asegurando que los planos facilitados por Gas Galicia indicaban dónde se podían realizar los trabajos y que un equipo de vigilancia de Gas Galicia controlaría constantemente el desarrollo de las obras. El Concello indica ahora que esos planos han sido la causa del accidente y que eran incorrectos.
Antonio Martínez, Delegado de Gas Galicia para la Zona Norte, explicó que en el momento del incidente el vigilante de la empresa no se encontraba en el lugar, «ya que hace un recorrido por diferentes obras», e indicó que la empresa envió inmediatamente un equipo para «cerrar el sector». Fuentes de Gas Galicia responsabilizan de lo ocurrido al uso de maquinaria pesada en «un lugar perfectamente señalizado. Si se hubiese picado a mano, en lugar de utilizar una retroexcavadora, esto no habría ocurrido».
Mientras Concello y Gas Natural argumentan no tener la responsabilidad del accidente, los vecinos dicen que «estaban más que avisados; les pedimos que revisaran los planos». Quien así habla es José Prego, vecino del portal número 1, y añade que «esto es un cachondeo, parece que vivimos en el tercer mundo». Prego trabajó durante años como transportista de, precisamente, gas líquido, y dice que «si no llega a hacer viento, esto vuela por lo aires», por ello, asegura, dio la voz de alarma para que sus vecinos desalojaran el edificio. «La gente pasó miedo», afirma.