Ve necesario enfrentarse a la dictadura del automóvil ofreciendo alternativas, pero afirma que soluciones como los puentes a Oleiros o a Ferrol no son una prioridad
01 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.De su primera visita a la ciudad -«hace muchísimos años»-, le quedaron grabadas para siempre «las hermosísimas galerías y el trasiego incesante del puerto». Ahora, Joan Busquets (Barcelona, 1946) conoce A Coruña casi como la palma de su mano. Una mano que muchos pudieron estrechar anteayer, cuando presentó el avance de la reforma del PXOM.
-Su plan, ¿es la panacea?
-Un plan no resuelve todos los temas. Es un trabajo de relevos: alguien tiene que arrancar y alguien tiene que esprintar. No hay ninguna ciudad que se haga de un solo gesto.
-Para el alcalde, su proyecto representa lo que unos Juegos Olímpicos, ¿está de acuerdo?
-Yo creo que no, creo que las ciudades... bueno, puede tener razón el alcalde, pero lo importante es definir las urgencias, y poner en marcha procesos...
-¿Y cómo se eligen?
-Tenemos que tomar decisiones justas. El tema del transporte es fundamental. No quiero decir que se vaya a resolver mañana, pero hay que racionalizarlo...
-¿Cómo convencemos a los ciudadanos?
-Dándoles alternativas. El coche es un elemento de libertad, pero su valor es usarlo en ciertos momentos, cuando llevamos a nuestra madre al médico...
-¿Cómo casa su plan de calles verdes con tanto coche?
-Hay que crear una jerarquía en las calles.
-¿Prohibiendo circular?
-Creo que esas soluciones son muy radicales. Lo más importante es poder elegir: 'Hoy cojo la bici, hoy voy caminando...'.
-¿Qué le dice al vecino que se pasa la vida en un atasco?
-Que el coche no es el único medio.
-¿Pero puede el PXOM resolverlo, con un transporte público de hace 40 años?
-Un plan general tiene que poner esos temas sobre la mesa, que la gente vea que es posible moverse de otra forma...
-¿Qué calles serán verdes?
-Estamos trabajando en ello. Se ha de armar una estrategia para que la gente pueda practicar, ver... es como el reciclaje hace 10 años. Decíamos, qué tontería, y ahora lo practicamos. Es un tema de cultura.
-Pero para esa cultura hará falta dinero.
-Se invierte mucho dinero en las ciudades. Racionalizando inversiones uno puede conseguir esas cosas.
-O sea, que no se ha hecho bien hasta ahora.
-No digo eso. Es que cambian las necesidades. Por ejemplo, el tema del ruido: hemos vivido con ruido y no ha sido prioridad eliminarlo, y ahora sí. Esto es el progreso.
-¿Qué solución plantea para Alfonso Molina, donde están atascados conductores y políticos?
-El tráfico en la ciudad está muy concentrado. Si ahora se abre una calle, al cabo de un año se ha llenado de coches y está congestionada. Hay que usar alternativas, y antes hay que crearlas. Hay pocas ciudades que tengan el ferrocarril tan bien puesto: aprovechémoslo.
-¿Por qué no se hace?
-Hasta ahora hemos dado prioridad al coche. Su uso en esta ciudad ha sido un error colectivo. Ahora hay que buscar soluciones. Esto pasa en las grandes ciudades: a nadie se le ocurre ir al trabajo en coche.