Peluqueros de la zona reclaman más seguridad?en el barrio tras los últimos asaltos a sus negocios
16 feb 2008 . Actualizado a las 02:00 h.«Más vigilantes en el barrio, porque lo que está sucediendo es habitual». Eso es lo se que solicitan desde varias peluquerías de la calle San Vicente, que en fechas recientes han sufrido diversos robos y destrozos materiales. No se trata, por otro lado, de ninguna novedad.
Una de las más afectadas es Noly Sieira, cuya peluquería fue asaltada en la madrugada del martes. Lamentablemente, a la gerente del negocio ya le tocó vivir este tipo de sucesos hace «dos o tres años», como recuerda. «En aquella ocasión nos entraron un par de veces, y se llevaron todo el dinero que había en la caja registradora y un equipo de música», lamenta Noly Sieira.
La dueña del negocio observó diferencias. «Esta vez nos rompieron una de las puertas laterales con una piedra de grandes dimensiones», confirma la peluquera. En los otros casos «nos entraron forzando la puerta principal y por la ventana que hay en el piso de arriba, y hasta ahora no tenemos noticias sobre los culpables».
En la calle Pontedeume
Pero esa no fue la única peluquería que recibió una visita inesperada esa misma noche. Y es que también un negocio situado en la calle Pontedeume fue víctima de un asalto. La dueña del local asegura que los cacos «reventaron el cristal pero no pudieron entrar, así que levantaron el aluminio. No se llevaron nada porque la Policía les sorprendió huyendo». Tampoco en este caso se trata de un incidente aislado, «pues ya nos habían entrado en el julio pasado». La colocación de verjas fue la solución entonces, «y ahora haremos lo mismo».
Robos en San Vicente
En un establecimiento muy cercano al de Noly Sieira, Lourido Peluqueros, no son ajenos a estas historias. «A nosotros nos entraron hace dos semanas, destrozando un ordenador y robando 70 euros y el bote de propinas de las empleadas», recuerda el dueño del local.
No era tampoco la primera vez para Lourido, ya que hace dos meses le atracaron un local del mismo nombre que tiene en Juan Flórez. Y respecto a la solución, no tiene dudas. «Está claro que debería existir una mayor vigilancia por la zona, ya que es algo frecuente».
Un criterio que, sin embargo, no todos los vecinos comparten. Carlos Monteagudo, vicepresidente de la Asociación de Comerciantes del barrio, considera que «la calle está protegida por unos vigilantes pagados por los comerciantes, pero es evidente que estos días no han hecho bien su trabajo». Monteagudo, que trabaja en la calle Eugenio Carre Aldao, recuerda que «antes de estar en esta zona los agentes, a nosotros también nos entraron y tuvimos que colocar verjas en el local. Parece que ahora se les dio por las peluquerías».