El canario Francis Naranjo es el autor de la obra que durante este año lucirá en la fachada el nuevo edificio
14 feb 2008 . Actualizado a las 11:35 h.El pasado mes de noviembre mostró una de sus obras en el centro Georges Pompidou, dentro de un encuentro mundial de reflexión sobre cine y arte contemporáneo. Unos meses antes, Francis Naranjo (Canarias, 1961) había estado en Chile mostrando sus fotografías. Ayer estuvo en A Coruña ultimando la instalación de una obra que al menos durante este año recibirá a todos los visitantes del nuevo recinto ferial, ya que está ubicada en la fachada del mismo. Y hoy tiene que estar en Madrid, en Arco, una feria de la que fue excluida la galería de Milán con la que trabaja, pero él ha sido invitado por el Ministerio de Cultura para «un proyecto sobre arte e ideas en España y presento una pieza que luego pasará a la biblioteca del Reina Sofía».
Para el próximo mes de noviembre, los responsables del nuevo recinto ferial coruñés tienen programada la Feria Internacional de Arte Dixital Move, «unha experiencia ata o de agora inédita en Europa», indican, y tienen entre sus objetivos la relación del arte digital con la actuación pública. La obra de Naranjo es, según explicaba ayer el artista, «como un primer guiño a esa feria donde se van a enseñar obras con componente tecnológicos y digitales y por eso la pieza mía se llama Re:move Final Release».
Naranjo explica que no quiso hacer «una escultura al uso o un panel al uso», sino que su obra se convierte en algo efímero, que se incorpora a en el contexto del nuevo recinto ferial y para la que se solicita la colaboración del visitante, ya que las actividades humanas «ya no se hacen de forma individual, se necesita esa colaboración y de alguna manera esto lo reflejo porque evito la obra totémica que se convierta en algo inamovible». Sostiene Naranjo que apuesta por «la frescura de un nuevo proyecto y siempre que una persona se acerque al recinto ferial se va a encontrar con una nueva alternativa de reflexión acerca de la contemporaneidad marcada por estas creaciones artísticas».
Naranjo indica que eligió la figura de este actor albino, con el que ya ha trabajado en otras ocasiones, por la ruptura que supone su presencia en el exterior de un recinto, cuando por su piel no puede estar al sol y por lo tanto debería estar en el interior, y «por el esfuerzo que supone acercarse al proceso reflexivo hoy en día, acercarse a la contemporaneidad». Este albino es, según apunta, el que recibirá a los visitantes invitándoles a ese proceso reflexivo.